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LOS CONFINES DE ARAN

LA GRAN VUELTA A LA COMARCA PEQUEÑA

Crónica escrita por MONTSERRAT TIMONEDA y JAUME LLANES publicada en la revista VÈRTEX número 285
La Val d’Aran es una de las comarcas pequeñas de Cataluña, pero resulta gigantesca en el número de posibilidades que ofrece a los montañeros y montañeras. Uno de los itinerarios más sugestivos y exigentes para hacer en verano es seguir a pie el perímetro de este paraíso de la alta montaña pirenaica.

LA CARA Y LA CRUZ DE LA VAL D’ARAN

Las preciosas postales de la Val d’Aran de los años 60 y 70 del siglo pasado se han dañado completamente con el paso del tiempo. El paisaje bucólico, con un barniz de exclusividad, de la denominada Suiza de los Pirineos ya no existe. Sólo hay que tener ojos para darse cuenta. Los complejos urbanos de apartamentos y casas adosadas duplican y a veces triplican el viejo perímetro de los pueblos y, lo que es peor, imponen su estética ostentosa a la mirada. Los antiguos prados de siega y los campos de cultivo, o bien han desaparecido bajo el cemento y el asfalto, o bien están devorados por una vegetación selvática. Todo ello porque en Arán las actividades tradicionales se han sustituido por el monocultivo económico del turismo de calidad. Una calidad artificiosa, desvinculada del territorio colonizado.
El itinerario contempla las otras carenas del perimetro comarcal, como la cresta de Saboredo.
(© Jaume Llanes)
La ideología económica-moral que ha sido el estandarte de la Val d’Aran también ha tenido un efecto colateral sobre el excursionismo. Los mochileros (sic) han sido los grandes olvidados del modelo turístico porque siempre se ha pensado que no dejaban suficiente beneficio económico en el territorio. Salvo algunas meritorias y poco reconocidas propuestas de particulares, empresas y miembros de instituciones, en el valle no se ha trabajado lo suficiente para acoger estos visitantes. Se han dejado perder incontables senderos de acceso a zonas de altísimo interés montañoso y cultural y no se ha creado una red adecuada de alojamientos asequibles. El modelo, incluso, ha condicionado la percepción de la Val d’Aran por parte de muchos montañeros que piensan que esta región no es tan idónea como otras cercanas para practicar sus aficiones. El problema que tiene actualmente la comarca no radica sólo en el lastre que arrastra, sino en la ausencia de un debate de fondo que ayude a preparar un cambio de enfoque.

Hemos pintado un panorama oscuro, es cierto, pero hay otros elementos que permiten una lectura más positiva. Los excesos urbanísticos se han concentrado en las zonas más humanizadas del Aran, pero afortunadamente no han afectado mucho la alta montaña, que es la parte más extensa del territorio. A lo largo de la depresión central por donde circula el Garona confluye una multitud de calles laterales que contienen una riqueza paisajística enorme y bastante desconocida. Para ilustrar esta variedad, proponemos una breve síntesis de la alta montaña aranesa en tres zonas: el Baish Aran está configurado por unas valles encajonados, cubiertas de una vegetación desbordante que viste incluso los relieves más verticales. La región contiene picos asequibles, pero también otros de abruptos y rocosos. En segundo lugar, el territorio central y norte del Aran está ocupado por unas grandes extensiones boscosas y herbosas. Su relieve es menos agreste, pero por todas partes se levantan picos prominentes y accesibles que son grandes miradores locales y pirenaicos. Los estanques dispersos de esta zona desprenden un halo bucólico y a la vez misterioso. Por último, el paisaje de la mitad sur del Aran es el más celebrado: territorio eminentemente granítico, de crestas desgarradas, agujas desafiantes, caos de roca, circos salvajes y una multitud de estanques. Una excepción a la regla: en la ribera del río Nere, una serie de colosos calcáreos (el Malh des Pois o Forcanada es el rey) visten el paisaje con formas y colores diferentes a los del granito.

Si hacemos caso del viejo principio escolástico que «el todo es más que la suma de las partes», entonces hay que considerar el conjunto de las zonas mencionadas como un nuevo paisaje. Podríamos decir que hay una armonía y una belleza específicas del todo. ¿Y no reclama, esta nueva realidad, una forma singular de descubrirla? He aquí donde queríamos llegar.
La aldea de Sant Joan de Toran se encuentra en el sector septentrional del Aran. (© Jaume Llanes)

LA GRAN TRAVESÍA DE UN PAÍS PIRENAICO

Estamos convencidos de que la travesía que presentamos es la actividad más idónea para captar la totalidad del paisaje de la Val d’Aran como una unidad armónica. Se trata de una ruta aranesa cien por cien porque su trazado es siempre interior a los límites territoriales del valle, con sólo algunas derivas cortas hacia las regiones vecinas cuando el relevo lo requiere. Sin duda, constituye la travesía más completa que se puede hacer caminando por este pequeño país pirenaico porque da la vuelta completa rozando siempre sus confines. Por la relevancia que tiene el Aran como cabecera del Garona, el río más importante de los Pirineos, también se puede afirmar que el itinerario es un verdadero compendio de los paisajes más bellos de la cordillera. Hay que decir que la ruta tiene un marcado carácter montañoso: es circular, busca siempre la lógica ya la vez la elegancia del trazado, tiene etapas largas, exigentes y hace incursiones en algunos lugares poco frecuentados.

ETAPA 1
LES – REFUGIO DE LIAT
Longitud: 21 km
Desniveles: +2.075 m | -420 m
Duración: 8-9 h
Propuesta de ascensión: Tuc Blanc de la Cresta de Crabèra (2.640 m) – | 1:30 h | +395 m
Partimos de Les (640 m) y seguimos el camino asfaltado de la Lana. Por un sendero que bordea el Garona por el margen izquierdo a Pontaut, desde donde enfilamos el camino de la Còsta hasta Canejan. Desde este mirador privilegiado del Baish Aran nos adentramos en el valle de Toran por la vertiente de la solana, siguiendo el inconfundible GR 211. Atravesamos los pueblos idílicos de Porcingles y Sant Joan de Toran, testigos de una cultura pastoral hoy extinguida. Dejamos un tramo el GR para ir a Pradet y seguir un sendero delicioso siguiendo el río Toran, y volvemos al camino principal bajo el embalse de Sant Joan de Toran. La frondosa y sombría garganta de Ermèr es la puerta de entrada a la alta montaña toranesa. El paisaje se ensancha el llano de los Grauèrs, por donde el sendero nos lleva hasta la base de la inconfundible coma de Arbe, bajo la inmensa muralla SW de la cresta de Crabèra. Abandonamos el GR 211 para iniciar la pesada subida de la coma por un sendero entre los matorrales (hitos) y, más arriba, por el roquedal. La parte superior es llana y encajonada, y termina en un balcón abierto a la inmensa región de Liat (2.320 m). En el primer arroyo que encontramos iniciamos un flanqueo descendente hacia el desagüe del lago Long de Liat. Cruzamos a vado del Unhòla recién nacido y subimos por unos prados sembrados de dolinas (S) hasta el refugio libre de Liat (2.250 m), rodeado de los restos dañados de las minas.

ETAPA 2
REFUGIO DE LIAT – MONTGARRI
Longitud: 18 km
Desniveles: +605 m | -1.195 m
Duración: 7 h
Propuesta de ascensión: Tuc de Maubèrme (2.880 m) – | 1:30 h | +340 m
Del refugio bajamos de nuevo al desagüe del lago Long de Liat. En paralelo al sendero del Unhòla, y sin perder altura, flanqueamos unas extensas praderas (ESE) hasta enlazar el GR transfronterizo. Con unas curvas perfectas despegamos hasta un bancal (las Tauletes de Liat), donde giramos a la derecha para seguir la hondonada que cobija las pequeñas lagunas de Maubèrme. Flanqueamos el majestuoso cerro de Mabèrme por su vertiente sur y, superado el collado de Maubèrme, nos dirigimos al puerto de Urets (2.510 m). Sin cambiar de vertiente, continuamos por un sendero que aprovecha el trazado de los antiguos raíles de las minas, con varios túneles en la roca, y accedemos a la Collada Nera (2.570 m). Aquí emprendemos la ascensión fácil (N) al cerro del Òme (2.703 m). Después, el GR 211 nos guía por la larguísima valle de orla (aranesa, pero de ladera mediterránea): descubrimos las minas del Horcalh, rozamos el puerto de Òrla, flanqueamos a media altura de la solana del valle y, hacia el final, avanzamos por su fondo hasta encontrar la casa de Es Cabau. Un tramo de pista nos deja en uno de los lugares más emblemáticos del Aran: el santuario de la Mair di Diu de Montgarri (1.660 m), donde hay un refugio.
Estany de Cap deth Pòrt y sierra de Rius, en la zona de la Restanca. (© Jaume Llanes)
ETAPA 3
MONTGARRI – SALARDÚ
Longitud: 22 km
Desniveles: +970 m | -1.350 m
Duración: 8:15 h
Propuesta de ascensión: Tuc de Marimanha (2.665 m) – | 1:15 h | +95 m
Desde Montgarri, seguimos la pista que avanza en paralelo a la Noguera Pallaresa en dirección hacia Alós d’Isil hasta que, en una curva muy pronunciada, tomamos el desvío del valle de Marimanha. Un buen sendero emboscado nos eleva por el margen derecho del torrente y nos deja en una acogedor valle pastoral, lleno de ganado. Progresamos por su margen derecho hasta que el valle se bifurca en dos ramales, por debajo de una pared granítica. Tomamos el ramal de la derecha y remontamos una hondonada herbosa para descubrir el precioso lago de Marimanha. Atravesando un caos de bloques, llegamos al lago superior homónimo, ubicado en medio del circo mineral de la Herradura. Después del lago, a la derecha, subimos un resalte que nos deja en un bancal y la seguimos (S) hasta la base de una canal oblicua y encajonada (W) que culmina en el collado de Marimanha (2.570 m). Bajamos hacia el fondo del circo de Baciver y, por la derecha de los dos grandes estanques de Dalt, nos situamos en su desagüe. El sendero, muy marcado, nos lleva por el valle de Baciver hasta el aparcamiento del Orri. Hacemos un tramo corto de carretera y tomamos un camino que lleva a la Oelh del Garona. Seguimos el GR 211, que avanza en paralelo a la carretera de Beret y después de atravesarla se desvía hacia Bagergue, con vistas aéreas del Naut Aran. Atravesamos Bagergue y por un camino espléndido enlazamos con una carretera que nos lleva a Salardú (1.260 m).

ETAPA 4
SALARDÚ – REFUGIO DE COLOMÈRS
Longitud: 20,5 km
Desniveles: +1.345 m | -470 m
Duración: 6:30 h
Propuesta de ascensión: Tuc de Ratèra (2.862 m) – | 1:00 h | +282 m
Por un camino asfaltado que se toma junto al campo de golf de Salardú, llegamos a Tredòs. Cruzamos el Garona por un puente y seguimos una pista que avanza por el margen izquierdo del río (GR 211.4), con perspectivas idóneas para observar, con ojo crítico, la nueva urbanización de Ruda. El camino se adentra en el valle de Ruda, de perfecta factura glacial, con un perfil lateral de picos rocosos altivos. En lo alto de un tramo de pista muy deteriorado cogemos, a la izquierda, un sendero bien señalizado que nos conduce al refugio de Saboredo. Planeamos después por la hondonada de los estanques del Miei y de Naut de Saboredo y, a continuación, subimos hasta el puerto de Ratera (2.585 m). Tomamos, a la derecha, el GR 11 (NW) para adentrarnos en el circo de Colomers. Pasamos a tocar del estanque Obago, del Redon y, al llegar al Long, giramos a la izquierda hacia el estanque de los Cabidornats. Dejamos de seguir el sendero de los estanques de Colomers y, por un sendero inclinado, bajamos al refugio de Colomers, junto al estanque homónimo (2.135 m).

ETAPA 5
REFUGIO DE COLOMÈRS – BOCA SUR TÚNEL DE VIELHA
Longitud: 18,5 km
Desniveles: +1.090 m | -1.600 m
Duración: 8:15 h
Propuesta de ascensión: Montardo (2.833 m) – | 1:30 h | +370 m
Etapa totalmente inscrita en territorio de alta montaña: recorre las cabeceras que cobijan el conjunto más grande de los lagos de la cordillera pirenaica, en medio de unos relieves de formas desafiantes. El itinerario es largo y sinuoso, pero muy evidente para la señalización y el buen trazado de los senderos. Primero remontamos una coma que culmina en el puerto de Caldes (2.560 m) y, a continuación, instalados provisionalmente en la Alta Ribagorça, vamos hacia el collado de Oelhacrestada (2.475 m). Bajamos por terreno derecho al estanque de la Restanca y giramos a la izquierda para ascender hacia el estanque de Mar (SW). Seguimos la orilla SE del lago y subimos una dura subida hasta el collado del estanque de Mar (2.500 m). Ahora toca un nuevo descenso hacia el lago Tòrt de Rius, que bordeamos por la derecha. Al llegar al desagüe del lago de Rius tomamos, hacia la izquierda (W), el GR 11 hasta el puerto de Rius (2.340 m). El descenso por el valle de Conangles, a pesar del cansancio acumulado, es deliciosa. La etapa termina en la boca sur del túnel de Vielha (1.610 m).
Baixada cap a l'estany Obago, al circ de Colomèrs. (© Jaume Llanes)
ETAPA 6
BOCA SUR TÚNEL DE VIELHA – ARTIGA DE LIN
Longitud: 14 km
Desniveles: +1.355 m | -1.490 m
Duración: 7:10 h
Propuesta de ascensión: Tuc de Molières (3.012 m) – | 0:25 h | +75 m
Ascendemos por el valle de Molières, por un buen sendero, hasta los estanques homónimos. Caminamos por su derecha (margen izquierdo) hasta la altura del último estanque y subimos (N) para superar un resalte. Por un pendiente más suave llegamos a una muralla rocosa. Nos exige una trepada para llegar al collado de Molières (2.935 m), desde donde se nos muestra, soberbio, el macizo de la Maladeta. Entramos en territorio aragonés por el valle de la Escaleta, primero por el margen derecho de una amplia cabecera rocosa y, cuando el valle vira hacia el N, entonces por el margen izquierdo y por terreno muy derecho. Desde el lago Superior de la Escaleta volvemos a Arán atravesando el ancho collado de los Aranesi (2.445 m). Una canal encarada al monumental Malh des Pois o la Forcanada nos lleva (E) a una pendiente de roca caliza por donde bajamos al estanque de los Pois. Lo bordeamos por una tartera a su izquierda. El sendero se precipita por terreno accidentado y al final, después de un tramo de bosque, llegamos al llano de la izquierda de la Artiga, en un rincón se encuentra el refugio libre donde debemos pernoctar (1.476 m).
 
ETAPA 7
ARTIGA DE LIN – BOSSÒST
Longitud: 28,5 km
Desniveles: +1.105 m | -1.865 m
Duración: 8:10 h
Propuesta de ascensión: Era Entacada (2.270 m) – | 1:05 h | +270 m
Nos encaminamos hacia el llano de la derecha de la Artiga y tomamos el sendero que remonta el encajonado valle de Pomèro. Hacia el final de la hondonada, cuando deviene llana, giramos a la derecha para superar el paso de la Escaleta (2.396 m). Avanzamos por el flanco elevado de una cresta herbosa, con vistas espléndidas de los afilados picos del valle de Luishon, y llegamos así al collado de la Montjòia (2.089 m). Flanqueamos la vertiente sur de los cerros de la Montjòia y Roi, aprovechando un buen sendero de ganado, y nos situamos en el ancho collado de Poilanèr (2.010 m), al pie de Era Entecada. Bajamos hacia la vertiente occitana, primero por sendero (NW) y después por una pista que atraviesa unas inmensos pastos apretadas de ganado. En la cabaña de Campsaure dejamos la pista y cogemos un sendero a la derecha que se eleva hasta el collado de Baretja (1.750 m). Por el fondo de la coma (N) llegamos a la cabaña del Bòsc. Podemos bajar por la misma pista o tomar atajos que la cruzan hasta muy cerca del Portilhon (1.293 m). Cruzamos la carretera y planeamos a media altura de la sierra que se levanta en la ladera W de Bossòst. En las bordas de Sapòda, el camino cambia de dirección y baja hacia el fondo del valle. Dejamos la pista cuando encontramos, a la izquierda, un PR que nos guía hasta Bossòst (710 m).

ETAPA 8
BOSSÒST – LES
Longitud: 11,5 km
Desniveles: +515 m | -615 m
Duración: 3:20 h
Propuesta de ascensión: Plan deth Òme (2.193 m) – | 5:30 h | +1.205 m
El último tramo de la vuelta comienza recorriendo el camino emboscado de Paliàs, muy bien señalizado, que se eleva desde Bossòst y llega a los depósitos de Les. Aquí, en vez de bajar al pueblo, planeamos por una pista hasta el mirador de Vernet. Un sendero continúa por el mismo flanco de la montaña hasta enlazar con un camino más ancho que a la derecha nos lleva a Bausen. Bajamos por el viejo camino de acceso al pueblo hasta el cruce de Bausen, en la N-230. Al otro lado de la carretera está el acceso al camino de la Lana, por donde habíamos iniciado la travesía y que nos deja de nuevo en Les.

MONTSERRAT TIMONEDA y JAUME LLANES

Viven en Belianes y tienen casa en Canejan (Val d’Aran), donde permanecen siempre que pueden. Ambos son doctores en Filosofía y catedráticos de instituto. Pertenecen a la Asociación Excursionista GEST de Belianes. Practicantes del excursionismo, la escalada clásica y el alpinismo, han abierto vías de escalada en roca y en hielo en los Pirineos. Son autores de los libros Muntanyes de Canejan, ganador del VII Premi Vèrtex (Cossetània, 2007), La Corona de Aran (Sua, 2010), La gran vuelta a la Val d’Aran (Sua, 2013) y de los itinerarios del mapa Val de Toran (Piolet, 2009). También, Jaume ha publicado el libro de poesía Entre el Corb i el Toran. Apunts de poefísica (Neopàtria, 2015).
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