PASS'ARAN

LA TRAVESÍA TRANSFRONTERERA DE ALTA MONTAÑA

Crónica escrita por DAVID MENGUAL publicada en la revista MUNTANYA número 904

Las montañas del norte del Valle de Aran, que a su vez son las del sur de los valles de Biros y Castillonnais, constituyen un macizo único, salvaje e ignorado al que hay que acercarse. La travesía Pass’Aran es una buena forma de descubrir este paraíso olvidado entre Arán más agreste y el Coserans más inexplorado. Un recorrido en el sentido inverso a las agujas del reloj nos permitirá conocer la zona.
Llegada al Santuario de Montgarri, en el municipi de Salardú, situado en el valle de Montgarri, donde el refugio ha vuelto la vida al despoblado
PRIMERA JORNADA
Itinerario: refugio de Montgarri (1.657 m) – pòrt de Gireta (2.503 m) – pòrt de Barlonguèra (2.401 m) – estanh Long (2.130 m) – estanh Redon (1.936 m) – refugio des Estagnous (2.245 m)
Desnivel Subida: 1.155 metros
Desnivel Bajada: 567 metros
Distancia: 10,9 km
Tiempo: 6:30 horas
Opcional: ascensión al tuc de Barlonguèra desde el port de Gireta (300 m de subida)
Iniciamos la travesía a Montgarri. Este hecho ya es entrañable. Este pueblo, abandonado desde hace años, ya hace tiempo que dispone de un acogedor refugio regentado por unos guardas que se esfuerzan por dar a conocer la zona y que ofrecen una hospitalidad y unos comidas araneses dignas de mención.

Salimos del refugio siguiendo el sendero GR que remonta el valle de Montagarri hacia el NE. Cruzamos el barranco deth Milh y seguimos remontando, ya por el bosque hasta que divisamos el valle que subiremos en su totalidad hasta el puerto de Giret. Desde este punto en la cota 1.980 bajaremos unos 60 m hasta el fondo del valle para comenzar la remontada en dirección NE a base de largas zigzags, buscando señales y metas, pues en alguno de los puntos el camino se desdibuja sobre los prados de hierba. Desde el puerto de Giret podemos ascender al cerro de Barlonguèra, situado 300 metros más arriba, y más accesible que por la directa desde Montgarri, subiendo por el barranco deth Milh. Situados en el puerto de Giret, donde hay un cartel indicador, toca bajar hacia la izquierda (E) un centenar de metros hasta el puerto de Barlonguèra.

Hay que tener cuidado en este tramo caro las señales se pierden y el camino se desdibuja. Una vez en el puerto, el sendero baja rápidamente por el fondo del valle sin ningún problema hasta la laguna Long. Flanqueamos el lago por la orilla izquierda de manera que el agua nos queda a la derecha. El camino no tiene pérdida, pero conviene no salir, porque en determinados momentos queda muy colgado sobre las aguas; alguna cadena y algún pasamano nos ayudarán en la progresión a llegar a la salida de aguas. Desde allí, el descenso hasta la laguna Redon se tortuoso y entretenido. Unas cuantas cadenas nos ayudan a desgrimpar sin problemas, pero sin dejarnos distraer. Una vez en el lago encontramos el poste indicador del sendero del refugio. Los más de 250 m de subida amontonan tras una etapa larga, y más por el hecho de que no vemos el refugio hasta que prácticamente ya estamos.

Una buena instalación con una buena vista sobre el valle. Acogedor y de buenas comidas. Cantidad y calidad.
Una vez estamos en el pòrt de la Gireta, el sendero baja rápidamente al fondo del valle
SEGUNDA JORNADA
Itinerario: refugio des Estagnous (2.245 m) – refugio des Caucis – cabana de Nérech – Gîte d’Étape Maison du Valier (933 m)
Desnivel Subida: 262 metros
Desnivel Bajada: 1.522 metros
Distancia: 10,3 km
Tiempo: 4:00 horas
Opcional: ascensión al mont Valier (593 m de subida)
Si disponéis de un día, desde este refugio podéis aprovechar para hacer la ascensión al Mont Valier, que constituye una de las atalayas más importantes de la zona y que queda muy alejado de todas partes.

Nosotros para bajar hasta el Gîte de Étape Maison du Valier tenemos dos opciones: remontar por el cuello de Pécouch hasta el lago de Milouga y bajar por el valle donde está la cabaña de Aouen o bajar directamente por el valle, por el camino normal de acceso al refugio. El día está nublado y no se ve nada, por lo que decidimos bajar directamente y recuperarnos de la etapa anterior, que hicimos lloviendo sin parar. El camino perfectamente señalizado baja por unas lastras hasta el refugio desde Cauca, y desde allí, se adentra en el bosque para bajar un gran escalón hasta el fondo del valle. Pasamos por la cascada de Nérech y sin más problemas el camino nos lleva hasta el Gîte de Étape. Una nueva instalación regentada por los veteranos y antiguos guardas de Estagnous. Un lugar pensado para montañeros y para no montañeros, no exento de pequeños lujos y de una elaborada cocina del país.
Los bosques de los Valles de Biros y Castillonnais están habitados por osos... que conviven con hadas y duendes
TERCERA JORNADA
Itinerario: Gîte d’Étape Maison du Valier (933 m) – cabana de l’Artiga – cabana du Trapet du Milieu (1.560 m) – collado y cabana du Clot du Lac (1.821 m) – bosque de Basset – riu (1.080 m) – cabana d’Areth – port d’Areth (1.802 m) – Gîte d’Étape d’Eilia (1.000 m)
Desnivel Subida: 1.610 metros
Desnivel Bajada: 1.543 metros
Distancia: 16,7 km
Tiempo: 9:25 horas
Nos encontramos con la que posiblemente sea la etapa reina de la travesía. No tanto por la distancia o por el desnivel total que supera, sino por el hecho de que el perfil del desnivel del día tiene la forma de casi una eme perfecta. Remontaremos 750 m, los bajaremos, y remontaremos 800 m más para volver a bajar, y psicológicamente, la segunda subida es agotadora.

Sin embargo, el hecho de cruzar dos valles tan profundas, nos confirmará la percepción que teníamos que los valles del Coserans son largas, profundas, abruptos y, sin embargo, bastante inaccesibles. La alta montaña pirenaica en estado puro y duro, hábitat del oso y de una variada fauna autóctona.

El caso es que nuestra ruta está perfectamente señalizada. Es una etapa del GR 10 que atraviesa el Pirineo de mar a mar por la vertiente norte. El camino está totalmente trillado, por lo que hay que armarse de paciencia y disfrutar de la espectacularidad y de la soledad del paisaje.

Salimos del Gîte de Étape por la carretera hasta que muy pronto a mano izquierda encontramos el sendero que sube a la cabaña de la Artiga, donde hay un buen abrevadero. Poco antes de llegar dejamos el bosque de hayas y robles para adentrarnos en el terreno de los pastos, lo que a su vez nos permite ver el desnivel que aún nos queda por superar. La compañía de unos pastores, que están reconstruyendo las cabaña du Trapet de Milieu, más cerca del cuello, nos entretiene, mientras poco a poco y paso a paso vamos superando el desnivel que no cede ni un momento.

Situados en el cuello del Clot du Lac, donde hay una cabaña en buen estado, disfrutamos del tamaño del Coserans en toda su dimensión. Las grandes montañas del Aran en el sur, la profundidad de los valles a nuestros pies, el abrupto valle por la que bajamos de Estagnous y, evidentemente, el valle que tendremos que bajar y el puerto de Aretha al oeste, que se encuentra de tal modo a nuestra altura y que desde aquí aún parece lejano. El descenso hasta el río no presenta más problemas que el propio de un descenso de 800 m en el último tramo relleno de rododendros amarillos y morados. El río nos permite un baño, comer algo y recuperar fuerzas antes de iniciar el según ascenso. Sin duda, este sería un buen punto para construir un Gîte de Étape o un refugio que aliviaría mucho el esfuerzo de esta etapa. Remontamos el sendero, salimos del bosque por una fuerte pendiente cubierto de helechos y, siguiendo un zigzag, llegamos hasta cerca de la cabaña de Aretha, a la que se accede también por una pista apta para 4×4 que viene del fondo del valle. Superamos la cabaña y seguimos remontando hasta el cuello de Aretha, bajo la mole del Malh de bolardos. Una vez en la cresta, el camino la recorre fuerza rato arriba y abajo hasta que finalmente logramos el cuello. Durante el descenso tomaremos conciencia de que estamos adentrándonos en una antigua zona minera de primer orden. Restos de cables entre el hayedo, restos de torres metálicas de viejos teleféricos abandonados, bocas de mina escondidas, materiales abandonados partes, hacen pensar en el esplendor económico de estas tierras años atrás, cuando las compañías mineras explotaban los recursos en estas altas montañas, entonces aún más alejadas del mundo conocido.

Una vegetación exuberante de robles, hayas y helechos que han engullido las instalaciones del pasado nos acompañan hasta a Eilis. Eilis, final de carretera, final de valle, y reflejo del final de una época remota, es una vieja villa minera abandonada en la que actualmente sólo viven dos familias, una de las cuales regenta el Gîte de Étape desde hace unos cuantos años. La frialdad del pueblo medio abandonado, contrasta con la belleza espectacular del lugar, salvaje y abrupto como él mismo. La calidez del Gîte, el trato entrañable y una comida exquisita y deliciosa redondean el final de la etapa quizás más dura que haremos por las montañas del Coserans.
La villa de Eilia muestra la tranquilidad y la solitud de los valles perdidas
CUARTA JORNADA
Itinerario: Gîte d’Étape d’Eilia (1.000 m) – cabana y minas de Ventalhor – collado de Aranh (2.221 m) – estanh d’Aranh (1.890 m) – refugio de Aranh (1.965 m)
Desnivel Subida: 1.296 metros
Desnivel Bajada: 331 metros
Distancia: 7,1 km
Tiempo: 5:50 hores
Opcional: ascensión al tuc de Crabèra (720 m)
Hoy, nuevamente seguiremos una etapa del GR 10 correctamente señalizado, y a su vez, también etapa del tour de Biros. Este tour es un sendero de media montaña que en cuatro o cinco días, permite conocer los lugares mineros más significativos de la región.

Para nosotros, sin embargo, si la etapa de ayer resultó dura para la maldita forma de ema del perfil de desnivel, el cansancio acumulado hace que la subida de hoy tampoco sea fácil. Y es que el sendero, si bien no ofrece ningún problema de orientación, sube de manera continua y obstinada hasta cerca de las minas de blenda y galena de Ventalhor. Un breve flanqueo por la pista justo antes de llegar a las minas es la única tregua que nos da el desnivel. Ventalhor es un lugar inhóspito y medio abandonado rodeado de un paisaje grandioso y talmente solitario que despierta en nosotros la curiosidad por un pasado glorioso, donde cientos de mineros arrancaban el mineral de las entrañas de estas montañas y lo transportaban heroicamente con rudimentarias instala ciones hasta el fondo del valle, que sin embargo estaba aún más lejos de todas partes. Del esplendor de los tiempos de la explotación de la mina quedan unas instalaciones abandonadas que no dejan de plantearnos preguntas sin respuesta a medida que ganamos desnivel, aumentando el cansancio del día anterior.

Alcanzado el cuello muy por encima de la mina, por donde pasa la línea eléctrica que viene de Ventalhor, intuimos a nuestra izquierda el Portilhon de Albi, que tendremos que superar mañana para volver a nuestro Aran, y vemos a nuestros pies el embalse de araña y el refugio donde pasaremos la próxima noche. El descenso no presenta ningún problema, salvo el hecho de pensar que al día siguiente, y al amanecer, tendremos que remontar sobre nuestros pasos para volver al mismo collado.

El embalse es de gran tamaño. Si el trabajo en las minas que hemos dejado atrás sería durísima, no podemos dejar pasar por alto las penurias que debían sufrir los trabajadores que construyeron este embalse a casi 2.000 m de altura, que no fueron otros que prisioneros judíos durante los años de la Segunda Guerra Mundial. Ahora, la prohibición de cruzar por encima de la corona de la presa nos hace perder unos metros muy valiosos que tendremos que remontar hasta el refugio, que está al otro lado.

Un refugio de la década de 1970, críptico y de calidez discutible, pero bien equipado y con buena cocina a pesar de ser en un lugar muy aislado del mundo.
El refugio de Aranh, situado en el lago del mismo nombre, nos permite disfrutar de la última noche en la montaña
QUINTA JORNADA
Itinerario: refugio de Aranh (1.965 m) – collado de Aranh (2.221 m) – Portilhon d’Albi (2.457 m) – pales de Liat – tuc de Mauberme (2.880 m) y retorno al collado – estany de Montoliu (2.360 m) collado de Montoliu ((2.470 m) – prats de l’Horcalh – refugio Amics de Montgarri (1.657 m)
Desnivel Subida: 1.305 metros
Desnivel Bajada: 1.603 metros
Distancia: 19 km (sin el Mauberme)
Tiempo: 9:50 horas
Por primera vez estos días volvemos sobre nuestros pasos. Primero bajamos hasta el embalse, y después volvemos a remontar hasta el cuello de araña, cerca de la línea eléctrica.

Dejamos las señales de color rojo y blanco del GR 10 y seguimos el camino dad que hacia la derecha (O) remonta una serie de peldaños rocosos para pasar sobre el idílico lugar del estanque de Albi antes de llegar al Portilhon de Albi. Visión espectacular sobre los estanques de Liat y de toda la cuenca minera, pues aquí arriba, en su tiempo, la minería fue la principal actividad. A la izquierda, (SE) se alza imponente la gran montaña de la zona, el Mauberme, que con los 2.880 m se convierte en una atalaya imprescindible del sector, y de la travesía que hoy finalizaremos. El flanqueo de Liat procurando no perder altura y siguiendo unas estacas de madera pintadas con amarillo hasta el pie de la montaña se convierte largo y entretenido, no por su dificultad, que no tiene ninguna, sino por su longitud. No en vano, esta es la etapa más larga de la travesía.

El ascenso a la cima la basura por la ruta normal que va a buscar la canal orientada a N-NO, que por un sendero sin dificultad, pero con fuerte desnivel, permite alcanzar la cima de esta montaña imponente, solitaria y alejada de todo partes. Durante el ascenso hay que prestar mucha atención a la caída de piedras. El Coserans, Ariège, Arán, etc., desde esta cima se divisan en toda su dimensión. Al oeste, el Barlonguèra y el monte Valier delimitan la región. De los diversos picos que permite esta ruta, sin duda este es el que menos nos desvía del itinerario original y quizás es uno de los más bonitos.

Sin prisa, pero sin entretenernos, porque la etapa es larga, bajamos hasta la salida de aguas del lago de Montoliu y remontamos hasta el cuello de Montoliu para enfilar la larguísima valle que nos llevará hasta Montgarri. Nuestro camino desciende sin tregua hasta la cabaña del Forcalh, que dejaremos elevada a la izquierda en medio de un paraje idílico, y desde allí, ya por el bosque, después de cruzar el río por un puente, descenderemos hasta en el valle de Montgarri. Llegados a la pista y siguiendo a mano izquierda, volveremos al punto donde comenzamos la travesía.
Bajando hacia el lago de Montoliu

REFUGIOS DE LA RUTA

Refugio Amics de Montgarri
(© David Mengual)
Refugio des Estagnous
(© David Mengual)
Maison du Valier
(© David Mengual)
Refugio Gîte d'Eilia
(© David Mengual)
Refugio d'Aranh
(© David Mengual)

DAVID MENGUAL

(Barcelona, 1967) El año 1976 empezó a salir de excursión con el Agrupament Escolta Sant Pius X de Minyons Escoltes i Guies de Sant Jordi y es socio del Centre Excursionista de Catalunya desde el 1983 con licencia federativa desde el 1988. Realiza excursiones a pie, escalando en roca, nieve o hielo, con esquís, en bicicleta o con caiac y ha recorrido las montañas de la Península Ibérica, el Pirineu de punta a punta, los Alpes desde les Calanques hasta Croácia, y algunas montañas de Córcega, Túnez, Nueva Zelanda y Nepal. Colabora habitualmente con la revista Muntanya del CEC y otras publicaciones.
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