SOMIEDO

RESERVA DE LA BIOSFERA

Crónica escrita por DAVID MENGUAL i PADRÓS
Fotografías: DAVID MENGUAL i JORDI MENGUAL
Cinco rutas en el pleno de la cordillera Cantábrica más auténtica, para conocer los emblemas de una tierra ancestral, representada por las casas de teitos y las aldeas ganaderas.

EL PARQUE NATURAL DE SOMIEDO

El Parque Natural de Somiedo está situado en el sector centro occidental del principado de Asturias entre el Parque Natural de las Ubiñas-La Mesa, y el Parque Natural de Las Fuentes del Narcea. La superficie protegida es de 291 kilómetros cuadrados y coincide aproximadamente con la superficie del concejo de Somiedo. Al Norte limita con el concejo de Belmonte de Miranda, al Sur con la provincia de León, al este con el Concejo de Taverga y al oeste con el concejo de Cangas de Narcea y Tineo. La altura del parque oscila entre los 395 m de Aguasmestas y los 2194 m del Cornón que es la cima más alta de la zona. El área protegida básicamente son 4 valles surcados por 4 ríos que les dan el nombre: Saliencia, Valle, Somiedo y Pigüeña. Hay 38 núcleos poblados y unos 1600 habitantes siendo el centro de la zona el pueblo de Pola se Somiedo que es la capital administrativa y donde se encuentra el principal centro de información del parque y una buena oferta de alojamientos caro en toda la zona no existe ningún refugio de montaña. Somiedo fue el primer espacio natural de Asturias declarado parque natural en 1988 y en 2000 fue declarado Reserva de la Biosfera.

El relieve por lo general es muy escarpado y coexisten diferentes formas de origen fluvial, glacial y kárstico. El bosque cubre una cuarta parte del territorio. Lo que más predomina son los hayedos, pero también hay robles, bojes, tejos, abedules, arces o tilos. A nivel de fauna es fácil ver rebecos e incluso algún jabalí. También hay urogallos y huesos pero nosotros no los vimos. Los únicos huesos pardos que vimos son los que hay en la reserva de San Adriano cerca de Proaza cuando con la bicicleta hicimos la Vía verde del oso entre Tuñón, Entrago y Bárzana. Más fácil es ver águilas, alimoche, perdices o gorriones. En cualquier caso, el paisaje es espectacular y las excursiones especialmente hacia las cimas son largas y solitarias incluso durante el mes de agosto.
Un magnífico teito de la braña de Mumian
La braña de la Corra es una de las más alejadas y solitarias del Parque

BRAÑAS, TEITOS Y CORROS

Aparte de los huesos, hemos venido a Somiedo atraídos por las brañas y sobre todo por los teitos. Las brañas son campos de pasto y cultivo generalmente comunales situados a media altura entre los pueblos y las cimas de las montañas. Cada pueblo dispone de su braña y generalmente es necesario caminar entre una y tres horas para llegar por caminos tradicionales muy bien trazados y muy bien arreglados desde tiempos inmemoriales. Aparte de que se han encontrado vestigios del paleolítico por estas montañas o que hay restos del paso de los romanos, hay constancia escrita de la explotación de las brañas desde el siglo X. En las que se encuentran más cerca de los pueblos sólo están los muros de piedra que servían para cerrar los rebaños y alejarlos de los cultivos de patatas, trigo, cebada, lentejas, centeno o incluso de los huertos que les proporcionaban las verduras y hortalizas. En las más alejadas o de acceso más complicado hay construidos teitos y rodillos. Los teitos son construcciones de base rectangular de dimensiones suficientes como para guardar un rebaño grande en la planta baja y dejar un rincón para el pastor. En el piso superior guardan la paja bajo el tejado de paja. La gracia de estas construcciones, precisamente es el tejado de paja de escoba o de centeno. Son construcciones muy características de la zona que le dan al paisaje una belleza tremendamente singular. Actualmente, todos los teitos están numerados y catalogados y la mayoría de ellos se han reconstruido gracias a las subvenciones del programa Life de la Unión Europea. Las familias a veces pasaban todo el verano en los teitos cuidando los rebaños y los cultivos y permanecían allí desde la primavera y hasta bien entrada el otoño. En otros casos, los pastores subían y bajaban todos los días con la leche de las cabras o las vacas. Normalmente subían por la tarde, ordeñaban por la noche, volvían a ordeñar por la mañana, bajaban al pueblo con la leche y volvían a subir a la braña un día tras otro.

Los corros también son construcciones con base de piedra y techo de paja, pero normalmente son circulares y de pequeñas dimensiones. Están situados a más altura que los teitos y servían básicamente para proteger a los pastores del frío y las tormentas y poco más. Cuestan más de ver, pero todavía hay. Hasta 1988 que se constituyó el parque natural, la economía de la zona básicamente dependía de la ganadería y en menor medida de la agricultura de subsistencia. Sin embargo, desde entonces el turismo de montaña les aporta buena parte de sus rentas.

 

1. COGOLLU DE CEBOLLEU (2.089 m)

Itinerario: Villar de Vildas (860 m) – braña de la Pornacal (1.120 m) – braña de Cuartos – Alto de las Cereizales (1.860 m) – Cogollo de Cebolleu (2.089 m).
Desniveles: +1.290 m ⎜-1.290 m
Tiempo de camino: 6 h 10 m
Distáncia: 19 km
Y como que hemos venido a Somiedo atraídos por las brañas y los teitos, empezamos por un itinerario que nos permita conocer una braña de primer orden como es la Pornacal sobre el pueblo de Villar de Vildas. Salimos del pueblo por la pista cementada que cruza el río Pigüeña y que después de superar 260 metros de desnivel entre pastos y hayedos nos lleva hasta la braña de la Pornacal. Básicamente es un conjunto de 33 teitos repartidos en 4 zonas, todos ellos muy bien conservados. Hasta ahí suben las vacas a finales de primavera y pasan el verano hasta el inicio del otoño acompañados de los pastores que son los correspondientes brañeiros. La visita ya por sí sola merece la excursión, y aquí la podríamos dar por terminada a plena satisfacción pero ya que estamos ahí, hace buen tiempo y es pronto queremos subir hasta el Cogollo de Cebolleu para ver el pan que se da . Seguimos la pista arriba y pasamos por la Font de la Prida. A medida que ganamos altura, el valle se ensancha y al fondo al oeste vemos la cima del Cogollo de Cebolleu (2089 m). En poco más de tres cuartos de hora llegamos a la braña de Cuartos. En esta braña hay pequeños corrales y alguna rodilla y es el final de la pista. Los rodillos están muy bien conservados y son de los pocos que veremos durante nuestra visita al parque. Nuestro camino sigue el curso del río por el valle de Cereizales en dirección sur oeste hacia el collado de Cereizales que es nuestro próximo objetivo. En otros tiempos, este paso era muy importante porque era una de las vías de comunicación entre Somiedo y la vecina Cangas.

Una vez en el collado (1860 m), vemos nuestra cima en el noroeste y necesitaremos tres cuartos de hora más para llegar sin problemas. Desde la cima (2084 m) la panorámica es inmensa; desde la muela del Cornón hasta el Catoute, el Cueto Arbás, la Peña Ubiña o la estación invernal de Leitariegos. Desde la cima, la bóveda circular lógica nos llevaría a ir hasta la cima del Cogollo para bajar por el lago Bueno y el valle de Cebolleu, pero esta zona es reserva integral de la cría del hueso pardo y está absolutamente prohibido el acceso , por lo que deberemos volver por donde hemos venido. Hay que tener en cuenta, que en Somiedo existen muchas zonas de acceso totalmente prohibido, por lo que antes de adentrarse por estas montañas hay que asegurarse en la oficina de información sobre los lugares por donde podemos transitar.

2. EL CORNÓN, LA CIMA MÁS ALTA DEL PARQUE (2.194 m)

Itinerario: Santa Maria de Somiedo (1.480 m) – la Campa (1.560 m) – Boquete Mozarra (1.794 m) – Vega Mozarra – el Cornón (2.194 m).
Desniveles: +870 m ⎜-870 m
Tiempo de camino: 4 h 35 min
Distáncia: 15 km
El Cornón con sus 2188 metros es la cima más alta del parque natural y está situado en el límite entre Asturias y León. Para ascender desde Santa María de Somiedo, la ruta está señalizada y siempre sigue la dirección oeste, pero sin embargo en caso de niebla es un terreno muy perdedor y hay que tener cuidado. Además, en el tramo final desaparecen las señales y para colmo, en el mapa que llevamos del Adrados no aparece la cima Asta situada justo antes de nuestro objetivo.

Desde el pueblo de Santa María de Somiedo empezamos la excursión de bajada por una pista entre muros de piedra que nos lleva a cruzar el río Bayo. Pasado el río, dejamos la pista y seguimos por un camino paralelo al río. Después de 45 minutos de marcha llegamos al inicio del valle Viega Cumbre. Delante nuestro tenemos la cima de Miru la Piedra y el camino nos lleva primero a la derecha (N) y arriba y después a la izquierda (O) para flanquear la cima por su vertiente sur por lo que todo el rato nos queda a nuestra izquierda. Alcanzamos un collado desde el que vemos la cima de la Peña Penouta al norte y situado al oeste vemos la punta del Cornón al que nos dirigimos. Seguimos flanqueando por la vertiente norte el Miru la Piedra y el Alto Prefuste hasta alcanzar el collado Boquete Mozarra (1794 m). Hasta aquí la señalización era buena y la ruta evidente, pero a partir de ahora hay que cruzar la vega Mozarra sin camino evidente y cubierta de ginebras y arándanos que hacen mal pasar. Debemos seguir la dirección oeste por la cabecera de la meseta para ir a flanquear la cima Asta por el sur dejándolo a nuestra derecha e ir a buscar el collado (2063 m) entre el Asta y el Cornón. Algunos hitos nos ayudan a seguir la ruta. Desde el collado, un centenar de metros nos separan de la cumbre cubierta de líquenes por una vertiente amable y de fácil caminar. Desde la cima (2194 m) vemos el mar Cantábrico al norte y al este en la lejanía macizo occidental de Picos de Europa. Más cerca las montañas de Redes y Ubiña, el Miravalles al oeste y el Catoute al sur. La vista es realmente sensacional. La vuelta nuevamente la hacemos por el mismo camino.

3. LOS PICOS ALBOS: OCCIDENTAL (2.085 m) y ORIENTAL (2.103 m)

Itinerario: Altu de la Farrapona (1.707 m) – lago de la Cueva (1.615 m) – Vega de Cerveriz (1.700 m) – Chozo – Albo Occidental (2.075) – collado – Albo Occidental (2.103 m) – collado – lago de Cerveriz (1.615 m) – lago de la Cueva (1.615 m) – Altu de la Farrapona (1.707 m).
Desniveles: +1.200 m ⎜-1.200 m
Tiempo de camino: 4 h 45 min
Distáncia: 14 km
Esta vez realizaremos una ruta circular alrededor de los únicos lagos que hay en este parque natural y alcanzaremos dos picos que nos darán una buena panorámica sobre la zona. Nos moveremos por una cuenca minera de origen glaciar bastante interesante.

Iniciaremos la caminata en el Altu de la Farrapona (1707 m) donde hay un buen aparcamiento y unos rótulos explicativos sobre los lagos y el pasado minero de la comarca. Estas minas de hierro fueron explotadas en diferentes períodos entre 1805 y 1978 y en los últimos tiempos se llegaron a extraer 70.000 toneladas de mineral cada año. A partir de 2003 se hizo un buen trabajo de rehabilitación de la zona vertiendo un montón de toneladas de tierra fértil para conseguir recuperar la vegetación autóctona que es lo que vemos ahora. Salimos por la pista en dirección oeste primero en ligera subida para después bajando hasta el lago la Cueva a un cuarto de hora del aparcamiento. Desde aquí ya vemos las lazadas de la pista que seguiremos para superar el centenar de metros de desnivel que nos separan de la Vega de Cerveriz (1700 m) a la que tardaremos media hora en llegar. Una vez alcanzamos los prados, ya vemos a nuestra izquierda (S) las dos puntas de los Albo a las que nos dirigimos. Seguimos la pista hasta una marcada curva a la izquierda y seguimos por camino avanzando hacia el oeste hasta una cabaña de la que sale el sendero que poco a poco va ganando altura sobre el lago Cerveriz que bordeamos por la izquierda hasta en el cuello que hay entre los dos Albo. Una vez en el collado, subimos a la derecha hasta el Albo Occidental (2075 m). El camino es bueno. Está marcado con mojones y sube suavemente hasta los últimos zigzags que son bastante erguidos pero sin ninguna dificultad. Desde la cima vemos el gran lago del Valle que es el último que nos faltaba ver, aparte de cimas características de la zona como la Peña Orniz en el Sur, o la Peña Ubiña en el este. Volvemos al collado y en 20 minutos llegamos al Albo Oriental (2103 m). Hay varias posibilidades para bajar de la cima; vemos varios caminos acotados pero optamos por bajar directamente hacia el lago Cerveriz y desde allí ir a dar la vuelta al lago Calabazosa para ver una de las entradas de las minas. Bordeamos el Calabazosa dejándolo a nuestra izquierda y vamos directos al lago la Cueva para de nuevo bordearlo dejándolo a nuestra izquierda hasta encontrar la pista del Altu de la Farrapona donde llegamos dos horas después de haber hecho la última cima.

4. BRAÑAS DE SALIENCIA (Parte del PR AS-12)

Itinerario: Arbeyales – Foz de la Güergola – braña Oriales de Arbeyales – braña del Cullao – braña de Ordiales – la Mortera de Saliencia – collado de Santa Magdalena – Camin Real de La Mesa – braña de la Corra – braña de Murias – Foz de la Güergola – Arbeyales
Desniveles: +870 m ⎜-870 m
Tiempo de camino: 5 h 50 min
Distáncia: 18 km
Hoy hemos escogido una ruta que nos permitirá visitar varias brañas y fotografiar muchos teitos. El PR AS-12 que seguiremos la primera parte del itinerario, sale del pueblo de Arbeyales y baja al pueblo de Saliencia. Como sólo disponemos de un vehículo y no hay transporte público entre Arbeyales y Saliencia, daremos una vuelta circular que nos permitirá volver al origen por nuestro propio pie. Arbeyales es un pequeño pueblo situado a 1000 metros de altura a la salida del garganta o como dicen para quién, la foz de la Güergola. Aparcamos en la entrada, cruzamos el pueblo y al final encontramos el camino que sube hacia la foz. El primer tramo del día sube duro pero es un camino antiguo muy bien trazado que remonta el desfiladero agarrado a la pared de la derecha dejando el río (Regueiru de Murias) a la izquierda. Muchos tramos están empedrados y es necesario superar varios escalones que rápidamente nos permiten ganar altura. Aunque el día es bueno, la profundidad de la garganta no permite la entrada del sol y por la mañana hace frío.

Nada más salir del garganta, el camino se bifurca. El ramal de la izquierda nos llevaría directamente a la braña de Murias que es por donde bajaremos. Cogemos el de la derecha y poco a poco superamos la fuerte pendiente que nos llevará a la Braña de Ordiales de Arbeyales. Paramos para coger aire un par de veces y aprovechamos para avistar la garganta por la que hemos subido, y sin embargo, a nuestra espalda vemos las brañas de la Corra y de Murias situadas en unos prados en la vertiente sur de la montaña aprovechando la máxima insolación. Una vez en la braña de Ordiales de Arbeyales se inicia la pista que seguiremos. Fotografiamos los teitos y disfrutamos del paisaje. A partir de ahora, la pista mantiene bastante el desnivel y avanza en dirección sureste a media altura sobre el valle cruzando terrenos de pasto y las brañas de Cullao, Ordiales y la Mortera de Saliencia. Todas tienen varios teitos bien conservados pero también algún totalmente hundido. Una vez en la braña de la Mortera de Saliencia, la pista y el PR que seguimos baja hacia el fondo del valle en el pueblo de Saliencia pero nosotros tomamos un ramal a la izquierda. El primer tramo está cimentado y sube mucho derecho. Poco a poco vamos a buscar el collado Magdalena (1570 m). Vamos a buscar la cresta que todo el rato hemos tenido a la izquierda y que separa el valle de Saliencia por el que vamos, de los valles de Magdalena, Mosquito y Cualmundi. Una vez en el collado, la panorámica es impresionante. La pista por la que hemos subido sigue a la derecha pero del medio de los prados se insinúa el comienzo de una pista a la izquierda que es el Camin Real que debemos seguir. Poco a poco va cogiendo forma de camino y avanza de regreso hacia el noroeste justo por debajo de la cresta. A pesar de ser un camino ganadero muy antiguo en algún momento queda escondido bajo los helechos pero tiene continuidad hasta la Braña de la Corra que hemos visto al inicio del itinerario desde la subida a la Braña de Ordiales de Abrayales. Una buena fuente a medio camino nos permite reponer agua y descansar un buen rato. La Braña de la Corra dispone de media docena de teitos bien conservados. Es una braña inclinada, agarrada a la montaña y orientada al sur para disfrutar de la máxima insolación. Ya en la Corra, ya sólo nos quedará bajar por un camino evidente y bien señalizado hasta la braña de Murías. Ésta es más llana y los teitos están más separados entre ellos pero sin embargo es interesante visitar y además nos viene de paso. La satida de esta braña, no es siguiendo el camino por el que hemos venido y que es lo que parece más evidente, sino que debemos cruzar la braña e ir a buscar un sendero a la parte más baja, junto a uno teito derrumbado. Hay un poste indicador caído y el inicio del camino no está muy claro, pero poco a poco toma forma y nos lleva directos a la Güergola de Arbeyales para bajar a través de la foz por la que hemos subido de buena mañana.

5. BRAÑA DE MUMIAN (PR AS-11)

Itinerario: Subida a la braña de Mumian desde Llamardal
Desniveles: +275 m ⎜-275 m
Tiempo de camino: 1 h 40 min
Distáncia: 7,8 km
La braña de Mumian quizá sea de las más bonitas y accesibles de Somiedo. Está en un espacio abierto a tan sólo 250 maestros de desnivel del pueblo y se llega en menos de una hora. El camino sube suavemente por el bosque a media altura de la peña Gua. A la salida del bosque, el sendero transcurre entre muros de piedra hasta la braña. La disposición de los teitos hace que realmente parezca un pueblo que con algo de imaginación nos podría llevar a los cómics de Asterix. Hay una buena vista sobre el Picu’l Moscosu y la Sierra’l Paramu situados al otro lado del valle del río Somiedo. Para acceder es necesario dejar el coche en el aparcamiento de la aldea de El Llamardal y seguir el PR.AS-11 señalizado con señales blandas y amarillas de inicio a final y volver por el mismo camino.
© Miguel Saenz de Santa María

DAVID MENGUAL

(Barcelona, 1967) El año 1976 empezó a salir de excursión con el Agrupament Escolta Sant Pius X de Minyons Escoltes i Guies de Sant Jordi y es socio del Centre Excursionista de Catalunya desde el 1983 con licencia federativa desde el 1988. Realiza excursiones a pie, escalando en roca, nieve o hielo, con esquís, en bicicleta o con caiac y ha recorrido las montañas de la Península Ibérica, el Pirineu de punta a punta, los Alpes desde les Calanques hasta Croácia, y algunas montañas de Córcega, Túnez, Nueva Zelanda y Nepal. Colabora habitualmente con la revista Muntanya del CEC y otras publicaciones.
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