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REGIÓN DE LA JUNGFRAU - (2 de 2)

JUNGFRAUJONCH Y EXCURSIONES AL PIE DEL EIGER
(El paseo del Eiger y la ruta del Eiger)

Crónica escrita por FRANCESC CATALÀ

Punto de partida: Podemos salir de Interlaken o bien desde Grindelwald o Lauterbrunnen, según donde nos alojemos, tenemos combinaciones de tren desde cualquiera de estos puntos (esta excursión se realiza en tren, por lo tanto puede escogerse no tener que caminar o añadir la caminata por el glaciar hasta el refugio Mönchsjoch, según el tiempo y las ganas que tengamos).

El clásico de los clásicos en cuanto a turismo masivo de montaña es subir a la Jungfraujoch, esta estación de tren es la más alta de Europa y está excavada en el interior de la montaña. En el exterior está el Sphinx, un edificio coronado con el observatorio y una plataforma, que sobresalen del collado que hay entre el Mönch (4.107 m) y la Jungfrau (4.158 m), y que nos ofrece una vista inmejorable del entorno de alta montaña en la que nos encontramos. El complejo, sin embargo, cuenta con innumerables pasadizos excavados en la montaña para ir a todo tipo de atracciones, una gruta de hielo, ¡un espacio de audiovisuales e incluso tiendas de relojes y de chocolate! Nos tendremos que hacer un lugar entre los turistas japoneses, indios y de los Emiratos Árabes, entre otros … para hacernos una foto, porque se han convertido en unos auténticos fans de este destino. Pero, salir al Sphinx a 3.511 metros de altura y poder ver a tocar el Mönch, ¡no es poco para regalar a los ojos y al otro lado la Jungfrau! Para darle un toque más glacial ver la lengua del Aletsch es la guinda de una excursión en tren que si no fuera por el precio se debería hacer a menudo. Nosotros saldremos de la estación de Lauterbrunnen y cambiaremos de tren a Kleine Scheidegg para ya subir directos hasta la Jungfraujonch, bien directos no, hay dos paradas de cinco minutos para poder hacer fotos y sacar la nariz a media pared norte del Eiger, el Eigerwand, donde podremos observar de cerca las características de esta impresionante pared, y volverá a parar a Eismeer donde ya podremos ver el glaciar Grindelwald-Fieschi, un paisaje completamente diferente del anterior, para continuar en la Jungfraujoch, Top of Europe, a 3.454 m.
La excursión Grütscahalp-Mürren-Gimmenwald, transcurre entre prados alpinos con las típicas granjas de vacas y chalets de madera, que configuran los tópicos fotográficos de la zona.
Durante el recorrido Grütscahalp-Mürren-Gimmenwald observaremos el grupo de montañas del Eiger, Mönch y Jungfrau que lo presiden todo, aquí un detalle del Eiger.
Hay dos tarifas, una mucho más económica para los madrugadores que sale a las 7 h y se debe bajar a las 13 h y otra de todo el día. Nosotros optaremos por la primera porque de esta manera podremos aprovechar el cambio de tren a Kleine Scheidegg, a la bajada, para hacer un par de excursiones que parten de la estación anterior.

En el Top Europe, aparte de recorrer las atracciones turísticas de dentro y fuera del complejo tenemos también una excursión alpina hacia el Mönchsjoch Hut (3.657 m) que dura una hora y que sin ningún tipo de dificultad, salvo adaptarnos a la altitud, por un camino pisado por las máquinas de nieve, nos permitirá caminar por encima del glaciar contemplando el paisaje del Mönch y llegar al refugio donde podremos tomar algo si se nos a abierto el hambre. Allí las vistas se nos abren hacia la cara sur del Eiger. A la vuelta, si llevamos niños, podremos también disfrutar de las atracciones exteriores como los «flotadores» para tirarse por la nieve o unas grandes tirolinas por donde uno se desliza asegurado con arnés. Si aún queremos dar una vuelta más por los alrededores del complejo podremos salir a un plató de nieve desde donde veremos el camino por donde marchan los que van a subir la Jungfrau. Todo ello puede llevarnos a emplear todo el día entre unas cosas y otras, y si es temporada alta, se deberá poner paciencia con las aglomeraciones de gente que se pueden llegar a encontrar, con todo, para quienes no quieren perderse ninguna de las atracciones turísticas de la zona y tal vez de todo Suiza, es una visita que no se puede obviar.

Si queremos aprovechar el día, ya que estamos aquí (podría ser que lo preferimos hacer otro día para no acumular cansancio y disfrutar más), a la bajada con el tren de la Jungfraujonch, pararemos en el apeadero Eigergletscher, justo 5 minutos antes de la Kleine Scheidegg para hacer una de estas excursiones que bien valen la pena.
En el Fisrts encontramos el Clift, un camino colgante en la roca que acaba en un paso elevado del suelo, desde donde nos podremos hacer la preciosa foto que buscábamos con el Eiger, al fondo de la imagen.
PASEO DEL EIGER
(Eigergletscher-Kleine Sheidegg)
Punto de partida: Bajador del tren Jungfraujonch: Eigergletscher
Desnivel acumulado: 314 m de bajada y 70 m de subida
Horario: 1 h
Esta excursión consiste en ir desde el apeadero Eigergletscher hasta el Kleine Scheidegg para la morrena del conjunto del Eiger, Mönch y Jungfrau, muy apta para todas las edades y además en bajada, llamada Eiger Walk. Iremos, pues, contemplando los glaciares de los tres picos que hemos estado visitando desde el tren por un camino que pasa justo por la afilada morrena de tierra y piedras que dejó el hielo. Es un camino muy agradecido ya que, como hemos dicho, nos permite disfrutar de unas vistas muy cercanas de los glaciares de las cumbres y su final, casi a nuestros pies. A medio recorrido llegaremos a un lago artificial donde podremos descansar en una balsa que hay al lado con unos bancos dentro del agua, ¡lo divertido es que tienen hidromasaje incorporado para remojarse los pies mientras salen las burbujas delante del banco! ¡Para rematar, cada banco tiene un nombre según la cima que está mirando! También hay una caseta, donde hay una maqueta interactiva de la pared norte del Eiger, con las rutas que se abrieron dibujadas con luces; desde la primera a las más directos de los últimos años. Por último, seguiremos por una bajada bastante derecha hacia la estación de tren donde podremos volver a tomar el tren de regreso a nuestro punto de partida del día.
De camino a Mürren tendremos excelentes vistas del conjunto del Eiger, Mönch y Jungfrau.
RUTA DE L’EIGER
(Eigergletscher-Alpiglen)
Punto de partida: Bajador del tren Jungfraujonch: Eigergletscher Desnivel acumulado: 765 m de bajada y 101 m de subida
Horario: 2:30 h
La otra excursión, que sale hacia la izquierda del apeadero, por un sendero bien marcado hacia la pared norte del Eiger, es la llamada Eiger Trail. El primer tramo pasa a tocar del pie de la pared, en esta zona cruzaremos la morrena del dañado glaciar del Eiger, su cara norte impone, no tenemos mucha perspectiva global, pero veremos de cerca, las enormes dificultades que conlleva esta vía de 1.800 m de longitud. Pronto, sin embargo, dejaremos la zona pedregosa para, ya siempre de bajada continuar por zonas herbosas e ir cruzando los torrentes que se originan en el nevero. Seguimos en paralelo a las montañas hasta que empezamos a descender, ya por terreno más derecho, haciendo eses … ahora vamos encarados hacia Grindelwald y veremos siempre el pueblo en medio del valle abajo de todo, cada vez más cerca. En el lado de la montaña, el Eiger lo domina todo en el primer tramo, pero más adelante podemos empezar a ver las caras norte del Schreckhorn (4.078 m) y el Wetterhorn (3.692 m) que también conforman el característico paisaje de los alrededores de Grindelwald . Continuamos bajando ya siempre con vistas al pueblo y su valle y las verdes montañas que hay en el otro lado, para ya llegar a la aldea de Alpiglen, con un restaurante cerca de la estación y donde, si queremos alargar la excursión, podremos continuar hasta Grindelwald (1 h 30 minutos).

GRÜTSALP-MÜRREN-GIMMENWALD
Punto de partida: Grütscahalp, estación del teleférico acesible desde Lauterbrunnen (delante de la estación de trenes)
Desnivel acumulado: 160 m
Horario: 1:45 h
Excursión fácil que nos permite salir del valle de Lauterbrunnen y ver lo que hay encima. Como hemos dicho, este valle es tan cerrado que sólo se puede ver al final el Lauterbrunnen Breithorn y poco más. Con el teleférico que sale en frente de la estación de tren de Lauterbrunnen subiremos a Grütsalp (1.487 m), allí ya nos sorprenderán las vistas del omnipresente triunvirato Eiger-Mönch-Jungfrau, a vista de pájaro estamos muy cerca y podemos tomar una idea de lo que tenemos encima cuando estamos dentro del valle. También tendremos una buena vista del pueblo que hay al otro lado de valle, Wengen. El camino que podemos tomar es uno de facilísimo, por una pista ciclable e incluso al alcance de los cochecitos de bebé, hasta Mürren, que ya es en sí un buen paseo con panorámicas espléndidas hacia nuestro trío de montañas. Ya más adelante, el panorama se encara hacia el Lauterbrunnen Breithorn y la cordillera que conforman con los Gletscherhorn (3.983 m), Aben Flue (3.962 m), Mittaghorn (3.892 m), Grosshorn (3.754 m), el mismo Breithorn (3.780 m) con el vecino Tschingelhorn (3.562 m). El camino, pues, por el lado de la vía del tren, transcurre a tramos entre el bosque y otros más abiertos. A pie de camino llegaremos a una lechería junto al aldea de Winteregg donde podemos comprar queso y unos deliciosos yogures de arándanos, unos minutos más adelante, también hay un restaurante de montaña por si se quiere parar a comer algo más. Continuaremos con vistas panorámicas hacia todos los picos nevados y por el borde de prados con vacas pastando hasta Mürren. El pueblo es tranquilo, sobre todo porque no se llega en coche y los taxis eléctricos de cada hotel te vienen a buscar a la estación de tren. Allí, poderse estar todo el día contemplando las montañas puede ser un verdadero ejercicio de meditación. Otra opción que tenemos para esta excursión, de 1 h 50 es el Mountain Wiew Trail que también parte de la estación del teleférico, en la misma dirección, hacia Mürren, pero a los 5 minutos se interna, a la derecha, hacia el bosque y por Bletschernalp hacia Oberbeg, zona ya con espléndidas vistas de altura y de Mittelberg ya de bajada hacia Mürren, todo para zonas más abiertas, y que nos presenta una variante de altura que nos ofrece perspectivas diferentes y más variedad paisajística que el anterior, y que, además, evita pasar por el lado de las vías de tren para finalizar, igualmente, en la estación de tren de Mürren. Desde allí podemos bajar hacia el fondo del valle de Lauterbrunnen la aldea de Stechelberg en 1 h 30 minutos, todo de bajada, primero por una carreterita hasta Gimmenwald y luego por sendero hacia abajo de todo, con todo si no queremos hacer la bajada andando podemos tomar dos teleféricos o desde Mürren o caminando un poco, 30 minutos más, desde Gimmenwald que es lo escogimos nosotros. Y ya estaremos abajo, saltos de agua, el aparcamiento del teleférico, el camping Rutter, restaurantes … y un autobús de correos que nos llevará hasta el pueblo de Lauterbrunnen.
En el bucólico lago Bachalpsee (2.265 m) tenemos las preciosas vistas del Schereckhorn (4.078 m) que se nos colocará en medio del lago para que la hagamos la foto de postal que sale en todos los catálogos.
El camino siempre está excelentemente marcado y veremos caminantes de todas las edades.
FIRST-SCHYNIGE PLATTE
Punto de partida: First (llegaremos con el teleféric desde Grindelwald)
Desnivel acumulado: 884 m de subida y 1.173 m de bajada
Horario: 6:00 h
Excursión clásica de la zona y muy recomendable. Recorreremos terreno muy variado, sin complicaciones técnicas, aunque será exigente para la longitud y el desnivel acumulado. Llegamos al punto de inicio, First, con teleférico desde Grindelwald. Allí hay, además del correspondiente restaurante-mirador y otras atracciones como tirolinas que van montaña abajo, o la última atracción, el Clift, un camino colgado en la roca que termina en un pasillo elevado del suelo, desde donde nos podremos hacer la preciosa foto que buscábamos con el Eiger detrás. En sí, desde First ya tenemos unas preciosas vistas de todos los alrededores, de hecho, es una de las atalayas más bonitas, de la zona de Grindelwald. Nosotros tomaremos el camino que sale hacia arriba en dirección al bucólico lago Bachalpsee (2.265 m) con vistas al Schereckhorn (4.078 m) que se nos colocará en el centro del lago para que le hacemos la foto de postal que sale en todos los catálogos. Hay que decir que hasta el lago (50 minutos), el camino es bien ancho y con unas hileras de gente que nos harán perder un poco la sensación alpina para trasladarnos a un parque temático montañoso. Con todo, si buscamos nuestro rinconcito, en el lago, podremos disfrutar de unas vistas preciosas como en pocos lugares nos encontraremos. Continuando hacia el Faulhorn (2.686 m), aunque tendremos bastante compañía ya que hay un restaurante, explican que es el hotel de montaña más antiguo de Europa, y la gente hace el esfuerzo de continuar hasta arriba desde el lago. Allí arriba, bien de cara, tendremos el Eiger-Mönch-Jungfrau y toda la cresta de montañas de la cordillera del Breithorn, tenemos una mesa de orientación que nos las identifica todas. Ya en el otro lado de la colina, veremos cómo sale un trozo del lago de Brienzersee, ¡empieza el espectáculo con las vistas! De bajada del refugio empezamos a encontrarnos un poco más solos, la gente vuelve hacia el teleférico de First. Poco a poco iremos perdiendo altura, ahora ya casi todo el camino será en descenso suave. Hay gente que lo hace en sentido contrario de cómo lo haremos nosotros para encontrarse una subida fácil, todo depende de los gustos, ya que las vistas las tendremos similares. Crestea un poco, dejando el Faulhorn en la espalda, por zonas herbosas de alta montaña y, atravesando una sierra, saldremos a la Berhaus Männdlenen, refugio-restaurante. De allí parten varios caminos pero nosotros tomaremos el de la derecha hacia abajo, cruzamos un pequeño valle, ahora con unas formaciones rocosas, para zigzaguear y que nos llevarán a una zona que planea, al fondo ya veremos la Schynige Platte, las vistas a las montañas siempre serán de fuerte espectacularidad y nos podremos hartar de contemplar las cumbres del Eiger-Mönch-Jungfrau con las cordilleras vecinas, todo siempre con nieves perpetuas que le dan la magia alpina que buscamos. También estamos empezando a ver, cuando aparecemos en la cresta, el lago de Brienzersee, ya más entero con las barcas a vela cruzándolo. Más adelante podremos divisar los dos lagos, con el de Thunersee y Interlaken en medio, ahora la excursión toma una espectacularidad magnificente porque a la izquierda tenemos cada vez más enmarcados las tres grandes cumbres y a la derecha se nos va presentando los dos lagos, que parecen mares, y el conjunto de casetas de Interlaken, conjunto armónico que vemos desde nuestra atalaya con el río Aare que une los dos lagos. En un cruce tendremos la opción de tirar derecho hacia abajo e ir directos a Schyne Platte, o crestear y alcanzar, por unas escaleras de madera, el Oberberghorn (2.069 m), colina de roca con un característico agujero en medio que desde su cima nos permitirá disfrutar de unas vistas inmejorables de las montañas y de los dos lagos, ¡dos tesoros al precio de uno! Bajando y volviendo a crestear llegamos a otro mirador el de Daube (2.076 m) con vistas similares a las que hemos tenido al Oberberghorn y desde donde ya tenemos a 25 minutos la estación de tren. Podríamos bajar a pie hasta Wilderswild, pero son 3 horas más de bajada muy pronunciada y quizás vale la pena coger este tren cremallera de época, uno de los convoyes incluso tiene los vagones descubiertos, para volver a Interlaken. El trayecto, en la hora que dura, nos permite disfrutar de unos paisajes preciosos, desde los puntos más altos del inicio, las partes intermedias y finalmente la visión elevada de Interlaken, ya llegando a la estación de Wilderswild.
Transcurriendo por zonas herbadas de alta montaña y, cruzando una sierra, saldremos a la Berhaus Männdlenen, refugio-restaurante, un lugar donde podremos recuperar las fuerzas para continuar el camino.
Cerca de Schyne Platte está el Oberberghorn (2.069 m), una cima de roca con un característico agujero en medio que desde su cumbre nos permitirá disfrutar de unas vistas inmejorables de las montañas y de los dos lagos de Interlaken, dos tesoros al precio de uno!
MÄNNLICHEN-WENGEN
Punto de partida: Estación del teleférico de Männlichen (se tiene que coger en Wengen, donde hemos llegado en tren vía Lauterbrunnen)
Desnivel acumulado: 179 m de subida, 1.139 m de bajada
Horario: 4:30 h
Esta propuesta se trata de un recorrido que empieza en una privilegiada atalaya con vistas a todas la zonas de la Región de la Jungfrau: Männlichen. El panorama abarca tanto los macizos montañosos más cercanos, sus valles y se alarga hasta las lejanas cordilleras en el otro lado. El camino se encara primero hacia el Eiger para después, de más cerca, permitirnos ir contemplando los glaciares del Mönch y Jungfrau. Los grandes contrafuertes de la Jungfrau será el último que veremos antes de internarnos en un precioso bosque de pinos que nos llevará por los estribos de los precipicios del valle de Lauterbrunnen hasta Wengen.

En esta excursión iremos hacia uno de los miradores privilegiados de la zona y podemos subir a pie desde Lauterbrunnen o Grindenwald porque hay senderos bien marcados desde los dos valles. Nosotros, saliendo de Lauterbrunnen, optaremos por una subida cómoda con el tren hasta Wengen y después el teleférico hasta Männlichen (2.227 m), con ello habremos hecho casi todo el desnivel y el camino será de bajada suave durante toda la excursión. Hacerlo al revés tampoco será un inconveniente ya que la subida nunca será excesivamente penosa, la diferencia, además del desnivel acumulado, básicamente será lo que veremos cuando caminamos. En el sentido de que lo hacemos nosotros, llegando a Männlichen lo primero que nos encontramos es la prominencia del macizo del Eiger, Mönch y Jungfrau que nos sorprenderán una vez más en todo su esplendor, tenemos unas vistas aéreas del valle de Lauterbrunnen impresionantes, de este valle cerrado, cuando lo podemos ver desde arriba, descubrimos los secretos de su recogimiento y de los saltos de agua desde una perspectiva completamente nueva, todo ello hace de este cerro uno de los favoritos para subir a contemplar el paisaje. De hecho, aquí podemos contemplar todas las zonas por las que podemos caminar, la del Schilthorn, el camino panorámico de Grütschalp en Mürren, el Eiger Trail, Grindelwald … Y todavía lo podemos mejorar más yendo hacia el Männlichenguipfel (2.342 m), recientemente llamado Royal Walk, un sendero bien ancho preparado para todos los públicos, que sube bien derecho y que cuenta con unos puntos explicativos de las montañas, los materiales que las forman, las ascensiones míticas en la norte del Eiger … todo ello hará que la subida pueda ser más sosegada y no cueste tanto al gran público. Arriba una corona de madera con una mesa de orientación nos hará disfrutar aún más de las vistas que teníamos en la estación del teleférico. Una vez devueltos al punto de inicio tomaremos un camino ancho y bastante transitado hacia la estación de tren Kleine Scheidegg, este camino fácil y apto para todos los públicos nos llevará planeando, rodeando el Tschuggen, una colina verdísima, hacia la llanura donde se encuentra la estación de tren en el que se hace el transbordo para subir a la Jungfraujoch, hay restaurantes y todo lo que hace que los turistas suban constantemente. Ahora tenemos la opción de ir hacia un lago artificial que hay un poco más arriba en dirección a la estación Eigergletscher (2.320 m) donde tendremos la oportunidad de disfrutar de los reflejos de las montañas en el agua y remojarnos los pies en un «hidromasaje de alta montaña», del que ya hemos hablado en la primera excursión, con tres bancos en el agua mirando a las tres cimas emblemáticas. Si vamos directos no habrá que hacer este desvío y entonces tomaremos, desde la estación, un sendero que baja por medio de un prado bien directo (hay dos caminos para ir en Wengen, pero, uno corre paralelo a las vías del tren, 1 h 45 minutos, el que tomamos nosotros, 2 h 40 minutos, aunque es más largo, nos llevará por parajes más variados). Una vez atravesado el prado, que habremos hecho con unas excelentes vistas hacia los glaciares del Mönch y Jungfrau llegamos a unas casas y allí, al cruzar un río de montaña, nos internaremos en el bosque, unos senderos en zigzag que nos van haciendo entrar y salir de los árboles para tomar la bajada hacia Haaregg (1.989 m), las vistas han cambiado, ya que si por la zona de la estación teníamos las tres cimas, ahora será la Jungfrau el protagonista, con sus glaciares, morrenas y cada vez, por la falta de perspectiva, con más protagonismo sus contrafuertes, ya que a medida que perdemos altura dejamos de ver la cima pero apreciamos estos enormes contrafuertes que tiene la montaña hacia el precipicio. Estamos justo al otro lado del cortante y entre los árboles vamos viendo los saltos de agua que se forman al fundirse la nieve que hay todavía acumulada en los glaciares … y por desgracia, la de los dañados glaciares superiores también. Al salir de esta zona boscosa iremos a parar a una pista que seguiremos un rato para volver a internar en el bosque, ahora sí para seguirlo casi hasta la llegada al pueblo, no sin embargo, haber tenido unas vistas privilegiadas de las montañas que podemos ver en esta parte de la cabecera de Lauterbrunnen. Aunque vamos caminando por el bosque, el camino está cerca del precipicio y de vez en cuando podremos sacar la cabeza en algún mirador que nos hará disfrutar de unas vistas aéreas de todo el valle. También encontraremos un par de cascadas pequeñas, son las que luego saltan por la pared del valle, unas de las 72 que tienen anunciadas en los folletos turísticos. Al salir del bosque ya veremos las primeras casas de Wengen aunque todavía faltará una media hora larga para llegar a la estación de tren. Allí tendremos la opción de cogerlo hacia Interlaken vía Lauterbrunnen o podremos bajar andando hasta el pueblo, de nuestras fuerzas dependerá.
Un camino ancho y muy transitado proveniente de Männlichen nos llevará hacia la estación de tren Kleine Sheidegg, donde veremos la impresionante cara norte del Eiger con un cartel explicativo de las rutas de ascenso a la pared.
Reflejo del Eiger, Mönch y Jungfrau en un chalet de la estación de tren Kleine Sheidegg.
HINTERES LAUTERBRUNNENTAL
Punto de partida: Stechelberg (910 m), al fondo del valle de Lauterbrunnen, podemos llegar en bici, autobús de correos o en coche, que podremos dejar en el parquing de pago de la estación del teleférico.
Desnivel acumulado: 975 m
Horario: 7:30 h
Excursión que sube al fondo del valle de Lauterbrunnen, zona incluida en el reconocimiento del Patrimonio Mundial de la Humanidad de la Unesco, que abarca la región Jungfrau-Aletsch. Se nos presenta una zona bastante interesante, primero por su variedad paisajística, lo que aborda no es el paraje que nos domina las otras excursiones en que tenemos la Eiger, Mönch y Jungfrau siempre presentes, porque en esta será el Breithorn el protagonista, con todas las cimas con que conforman la cordillera, los ya anteriormente mencionados, Gletscherhorn, Abena Flue, Mittaghorn, Grosshorn y Tschingelhorn ya a la derecha del Breithorn.

Saldremos de Sctechelberg (910 m) y siguiendo el río, enseguida, nos internaremos en el bosque para subir por un camino en muy buen estado hasta el refugio Traschsellaunen (1.202 m) desde donde seguiremos derecho arriba. A 5 minutos del refugio podemos tomar un cruce que nos llevará, a mano izquierda, por otro camino (atención porque el rótulo del cruce no nos lo indica claramente y es fácil confundirse), es el que transcurre por los estribos de las montañas, en dirección a la espectacular cascada de Shcmadribach. El camino central, que es lo que nosotros hemos escogido, sube por el bosque, bastante derecho, por un sendero, de vez en cuando se producen aperturas que nos dejan ver el Breithorn, Tschilgelhorn y los saltos de agua de Shcmadribach. El paisaje se funde entre el verdor del fondo del valle, con el gris de las morrenas, para terminar en el blanco permanente de las cumbres. En una de estas salidas del bosque llegaremos a un cruce, Wildi Egg, en el que podríamos recortar nuestra excursión e ir directamente, a mano derecha, por un camino de pendiente con zigzags, hacia el Berghotel Obersteinberg para hacer la circular más corta, pero nosotros seguimos el camino derecho hacia delante, hacia las granjas de la zona de Im Tal, por unos pequeños prados junto al río. Allí nos preparamos para ya hacer la última remontada, en fuerte pendiente, hacia la zona en la que disfrutaremos de una espectacular panorámica y apreciaremos con todo su esplendor el Breithorn. En este punto, a la derecha del panorama hay una sierra con curiosas formaciones ya la izquierda, glaciares, ríos, morrenas … estaremos en una zona viva que ha ido cambiando con el paso de los siglos y que podemos observar a una distancia bien cercana. Un poco más adelante ya estaremos en el Oberhorn donde podremos iniciar una pequeña circular, en dirección al lago Oberhornsee.

Llegados a Oberhorn enlazamos con el camino que ha venido por los estribos de las montañas y que hubiéramos podido tomar apenas pasado el primer refugio. El describimos porque puede resultar una opción interesante si se quiere hacer la ruta más larga y variada de la zona. Primero, después del cruce, transcurre por zonas boscosas, pero al llegar a Schwand sale a camino abierto para continuar por los estribos de las montañas, pasando por la izquierda de las cascadas Schmadribach, un poco más adelante está el punto panorámico de Tanzhubel y entonces ya entrará de lleno en las morrenas de las montañas del Breithorn. Allí después de entrar, justo antes de cruzar el torrente glaciar que baja, podremos ir hacia el refugio Schmadrihüte, si no nos separamos del camino, saldremos de las morrenas remontando el valle, ahora ya con más vegetación, e ir a el Oberhorn para planear hacia el Oberhornsee por zonas herbosas y con flores de todo tipo.

Ya hemos llegado al lago Oberhornsee, por uno de los dos caminos que habremos escogido, en sí es un lago pequeño, que llega a secarse en otoño, pero que a pesar de la suda pequeño tamaño nos regala precioso reflejo de las cimas y nos permite reponer, contemplando el panorama de montañas y los glaciares colgando de las partes más altas. De allí ya empezará la bajada, primero un poco derecha y después más suave, para ir a planear, una vez devueltos al camino que hemos dejado al Oberhorn (aquí termina nuestra pequeña ruta circular de la parte superior). Ahora sí, por un camino diagonal a estribos opuestos de la zona que hemos recorrido, ganando un poco de altura, nos iremos hacia el Berghotel Obersteinberg y la Berggastahaus Tshchinegelhorn, un refugio-hotel de alta montaña donde la gente sube disfrutar de las excelentes vistas y una quesería situada a escasos metros con vacas, cabras y caballos. En esta zona continuaremos viendo el otro lado de valle con mucha claridad y observaremos los arroyos, a veces bastante caudalosos, que bajan de los glaciares superiores. Justo después de estos establecimientos empezaremos a bajar por el bosque suavemente al principio y más derecho ya hasta el final. Las raíces de los árboles han ido haciendo los peldaños que nos permitirán bajar por el terreno húmedo que hay dentro del bosque y perdiendo altura con vistas a bajo … el río, el refugio, etc., nosotros tomaremos siempre el camino más a la izquierda que finalmente nos llevará a Stechelberg en bajada cómoda y sin haber pasado por el mismo camino que en la subida. Si queremos, en un cruce, tenemos opción de subir hacia Mürren pero no es nuestro objetivo ya que la vuelta que hemos hecho será circular y llegados aquí podremos tomar el autobús o el coche, en el parking del teleférico.
En la zona del Hints Lauterbrunnental hallaremos los caminos menos transitados de la zona con antiguos chalets y refugios.
Lauterbrunner Breithorn (3780 m) desde el lago Oberhornsee.
PICO SHILTHORN (2.970 m)
Punto de partida: Stechelberg (910 m), al fondo del valle de Lauterbrunnen, podemos llegar en bici, autobús de correos o en coche, que podremos dejar en el parquing de pago de la estación del teleférico.
Desnivel acumulado: 2.100 m
Horario: 6 h 30 h (solo subida)
Excursión a una cumbre de los clásicos de la zona por las vistas que nos ofrece los tres grandes y de las cordilleras del Lauterbrunnen Breithorn, que cuenta con todas las atracciones que encontramos los lugares turísticos de la zona, en este caso están ambientadas en la película de James Bond On Her Majesty Secret Service de la cual, algunos fragmentos, se filmó entre Mürren y el restaurante giratorio Piz Gloria, que hay arriba del Shilthorn. Para subir tenemos varias opciones, ya que hay teleféricos hasta la misma cumbre. Los hay que toman el teleférico desde Stechelberg hasta Mürren o Birg y terminan caminando hasta la cima. Si empezamos a Mürren se hacen 1.000 metros menos de desnivel y se ataca la cima desde atrás, pasando por Birg nos dirigimos entonces hacia la cima. Nosotros empezaremos desde abajo a la estación de bus de Stechelberg sin coger ningún teleférico, el desnivel acumulado es de 2.100 m, pero contando que tomaremos el teleférico de bajada no será tan duro de hacer esta cumbre. Si hacemos todo el recorrido caminando, habremos pasado por varios ambientes alpinos y ido ganando altura constantemente a buen ritmo. Empezamos el poste indicador de caminos que hay al final de la aldea de Stechelberg (durante todo el camino tendremos indicadores en cada cruce, por eso tampoco nos entretendremos indicar más direcciones y cruces) hacia Gimmelwald, un pueblecito muy tranquilo donde no se puede llegar en coche, al igual que el de Mürren, que es un poco más arriba. La subida es por un bosque espeso, que, en zigzag para ganar altura, pasaremos un bonito salto de agua para volver a internar en el bosque mientras veremos los acantilados de Gimmelwald. Encontramos las primeras casas, los preciosos chalets suizos en medio de prados pendientes, cuando estamos entrando en el pueblo, para alcanzar el centro en un cuarto de hora. Saldremos para continuar por bonitos prados en fuertes pendientes y luego nos volvemos a internarse en el bosque para salir a Stutz, una zona de remontes de esquí y granjas de montaña, aquí el valle se abre ya definitivamente y disfrutamos ya de unas vistas hacia Birg y el Shilthorn bastante espectaculares, continuamos, hacia Schiltalp donde hay varias casetas. Nosotros seguimos siempre las indicaciones hacia el Schilthorn. Estamos en una zona más abierta en la que vemos Birg cerca, la última estación del teleférico antes de la cima, y donde han instalado una pasarela colgante clavada en el risco para añadir atractivo turístico en el mirador que es Birg. Iniciamos la subida por la fuerte pendiente en dirección a la cascada que tenemos a la derecha. La falda del Schilthorn es toda herbosa hasta bien llegados a los 2.500 m, iremos por senderos en medio de esta zona que nos llevarán al lago Grausee, somos medio de Birg y la cima, el lago ya se nos presenta al inicio de la parte más rocosa de la montaña. A partir de aquí seguiremos por el camino marcado con las tres rayas roja blanca roja de camino de montaña, es una zona fea, con rastros claros de las pistas de esquí y tierras removidas, comparándola con lo que hemos andado hasta ahora el camino pierde encanto, por lo que hacer la parte de Birg al Schilthorn poco interés tendrá, en nuestra opinión. Hacia el final pasamos por una cresta ancha, un poco aérea, aunque está protegida con cables, para subir por unas escaleras talladas en la piedra hacia la cima, con el restaurante giratorio Piz Gloria, que lo domina todo. Allí nos espera la culminación de las vistas de las que hemos ido disfrutando por el camino, el macizo en pleno de la región de la Jungfrau y una visión de 360º realmente espectacular, podemos ver el Eiger, Mönch y Jungfrau desde la base hasta la cima, sus glaciares, los valles … toda la región la tendremos a vista sin ningún obstáculo. Las tiendas, restaurantes y la planta dedicada al agente 007, ya son opcionales, allí encontraremos desde los aseos ambientados en las aventuras del 007, hasta cómo se filmó la película o la carcasa de un helicóptero que nos suelta a los diferentes ambientes donde se rodó las escenas más espectaculares a través de una pantalla interactiva … la visita una vez arriba es gratuita y sirve para descansar un poco las piernas, eso sí hay que estar preparado para sentirse acompañado por los cientos de turistas que han subido para hacer las cuatro fotos de rigor y pasear por uno de los «monumentos naturales» de obligatoria parada cuando se está en la región. Si decidimos bajar andando en 3 h 30 minutos ya estaremos en Mürren y si lo hacemos con el teleférico en 35 minutos estaremos en nuestro punto de partida.
Una de las vistas que tendremos en la excursión del Pico Shilthorn (2.970 m), será la imponente vista del conjunto del Eiger, Mönch y Jungfrau con los pueblos al fondo del valle.

FRANCESC CATALÀ

Lleida, 1966. Filólogo y responsable de producción de la editorial de la Universidad de Lleida, perteneciente al Centre Excursionista de Lleida y dirige la revista de cariz sociocultural Arts. Su pasión por el montañismo y los viajes lo han llevado por Asia, América y Europa, con preferéncia por los Alpes. El esquí de fondo, bicicleta de montaña y alpinismo son las actividades a que se dedica cuando las letras le dan tregua.
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