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CAMINOS DE AGUA

LOS CANALES DE URGELL

Crónica escrita por FRANCESC CATALÀ y publicada en la revista VÈRTEX número 256
Fotografías de DANI BERTRAND
Hace un siglo y medio se terminaron las obras del canal de Urgell. Habían hecho falta 500 años de proyectos para hacer realidad aquel sueño de regar las tierras del Urgell. El rudo clot del dimoni no pasó a ser el granero de Cataluña como había augurado, pero sí que posibilitó la aparición de explotaciones que han dado y siguen dando mucho fruto. Cuando la fresca alivia las llanuras de poniente, pedalear junto a las aguas del canal de Urgell y del río Segre amaina cualquier espíritu.

UN SIGLO Y MEDIO DE HISTORIA

El año 1346 el infante Jaime, conde de Urgell, pidió a los consejeros de Manresa permiso para efectuar un reconocimiento para construir el canal de Urgell y Guillem Catà elaboró el primer proyecto. A aquella primera idea la seguirán más de una decena de proyectos que acabarán en 1853 con la empresa Canal de Urgel S. A. como promotora. Esta ejecutará las obras que, bajo las órdenes de Domingo Cardenal, finalizarán en 1861. El 25 de marzo de 1862 las aguas del canal de Urgell llegaban por primera vez en la finca Tarassó del término de Agramunt. El canal fue construido por una empresa privada con un presupuesto inicial de 8.000.000 de pesetas, superados de largo por la realidad misma de la obra. La empresa arrancaba con una concesión de 99 años para la gestión de las aguas, con la recaudación durante los primeros 60 años de la novena parte de la cosecha de los propietarios de las tierras y los últimos 39 con un 4% de la cosecha para a obras de mantenimiento.

La construcción se convertirá en la obra hidráulica más atrevida que se había hecho en el Estado. Se tuvieron que superar numerosos obstáculos como la consistencia de las tierras y los incrementos de presupuesto. La toma inicial se construyó en la Llenguadera, cerca de Ponts, donde el río Segre hace un gran curva. Allí encontramos la toma con la primera casa de compuertas y una ermita, todo en un espacio bastante armónico, con las aguas del Segre amansadas. También es importante la emblemática construcción del túnel de Montclar, que con sus 4.917 m de longitud fue durante años el más largo de Europa. En su construcción fueron necesarias más de 6.000 personas, con 4.681 peones, 480 paletas, 500 carros y 150 animales de carga. También trabajaron 977 presidiarios, que realizaban las tareas más duras. Se calcula que un millar de personas murió a causa de enfermedades y accidentes provocados por deslizamientos e inundaciones. Remarcaremos a la vez el actual acueducto del Pont de Ferro, que sustituyó al puente de piedra de siete arcos construido cerca de Agramunt para superar el río Sió. Este primer puente se lo llevó la riada de Santa Tecla en 1874, que registró 575 muertos en el Urgell y alrededores. El nombre de esta riada catastrófica viene del hecho de que se produjo el 23 de septiembre, festividad de Santa Tecla. De madrugada se desbordaron los ríos Sió, Ondara, Corb y Cercavins. El puente actual no es de una belleza extraordinaria, pero representó la incorporación de una construcción moderna de acero y hormigón, proyectada por el ingeniero que diseñó los mercados del Born y Sant Antoni de Barcelona.
Más de seis mil personas trabajaron en la construcción del canal de Urgell, realizada entre los años 1853 y 1861 (© Fotos / Espai Cultural dels Canals d'Urgell)
Los 144 km que forman el canal Principal necesitarán un conjunto de infraestructuras que irán mejorando su gestión y eficiencia, desde las casetas del canaleros (que eran las viviendas de estos empleados), túneles, presas y apeaderos, hasta los desagües que se utilizarán para sacar las aguas sobrantes del canal, que con su estancamiento ya habían comenzado a provocar enfermedades como el paludismo. Durante el siglo XX se hicieron obras como el canal Auxiliar (toma las aguas del embalse de Sant Llorenç, cerca de Balaguer, y reencuentra el canal Principal cerca de Artesa de Lleida) y las 4 acequias principales que reparten el agua por toda el área. Con la finalización de las obras del canal, sin embargo, no todo serán ventajas ya que el agua habrá supuesto la aparición de otros problemas. La llanura del Urgell había sido un cauce marino que recibía los desagües de los ríos pirenaicos hasta que ésta se desecó. Con el riego apareció la sal que había quedado en las tierras y precisas más de 60 años de malas cosechas para sacar rendimiento de las nuevas infraestructuras. Incluso tuvieron que bajar campesinos del Pirineo más acostumbrados a la gestión del agua a enseñar a los del Urgell a regar. Todo ello no fue fácil y hizo falta la tenacidad de los agricultores del Urgell para luchar contra los elementos naturales y también contra los empresariales. En cuanto a la explotación del canal, se tuvo que combatir la «novena» y la posibilidad de que la concesión fuese renovada 100 años más, mediante las manifestaciones que propiciaron que en 1964 se estableciera finalmente la propiedad del canal en sus regantes a perpetuidad. Actualmente se gestiona la propiedad a través de la Comunitat General de Regants dels Canals d’Urgell.

La llegada del agua cambió drásticamente el paisaje. El ecosistema estepario, con vegetación como el timón y cosechas muy difíciles de llevar a buen fin, se convirtió con los años en tierra de frutales, pastos, industrias ganaderas y fincas tan productivas como la del Castell del Remei, hoy importante por su producción vitícola con la denominación de origen Costers del Segre, Torreribera y otras tantas explotaciones actualmente bien activas. Al cabo de 70 años de la construcción del canal, la población del Urgell se dobló y favoreció la expansión de nuevas comarcas como la del Pla d’Urgell, con su capital Mollerussa, que crecerá paralelamente al esplendor del canal. Mollerussa alberga la Casa del Canal, puesto de mando de esta magna infraestructura y sede del Espaci Cultural dels Canals d’Urgell.

En 2012 se cumplían 150 años de la finalización del canal. Para conmemorarlo, presentamos cuatro rutas para recorrer las zonas que hemos considerado más interesantes paisajísticamente y que visitan parajes suficientemente representativos del canal: las dos primeras transcurren por la cabecera y las otras dos por la llanura y el retorno del canal en el Segre. La mejor época del año para realizar estas excursiones en bicicleta es la primavera y el otoño. Entre Sant Miquel (29 de septiembre) y Sant Josep (19 de marzo) sólo baja agua por el canal una de cada cuatro semanas y se pierde el atractivo de pedalear junto al agua. Hay que tener presente que circularemos por las banquetas que dan servicio al canal. Esto no supone un peligro grande, pero tendremos que estar alerta de no caer en el canal porque puede resultar delicado en algún tramo.
Montclar

EL NACIMIENTO DEL CANAL DE URGELL

Itinerario asequible que recorre la instalación principal hasta las construcciones del inicio del canal. La vuelta recorre el río Segre, todo en un entorno muy arbolado y fértil.
Longitud: 38 km
Desnivel: 360 m
Dificultad técnica: Baja
Punto de salida y llegada: Fuente de la plaza del Progrés de Artesa de Segre
Salimos de Artesa de Segre hacia el sur para encontrar, en seguida, el canal de Urgell (PK 1). Giramos a la izquierda aguas arriba y tendremos el canal a nuestra derecha. Muy pronto cruzaremos, cuidado, la C-14 (PK 2,1), que poco después reencontraremos y seguiremos durante medio kilómetro (PK 4,1). Volvemos al canal y ya no lo dejamos hasta que se esconde en el túnel de la Llenguadera (PK 16,6), junto a su nacimiento. Para pasar al otro lado del túnel subiremos la colina del Mas d’en Pinyes para disfrutar, desde arriba, de las vistas del río y de la toma del canal de Urgell. Se puede ahorrar el desnivel de 100 m si utiliza el atajo de la Llenguadera (PK 16,9). Ya ha llegado al nacimiento del canal de Urgell (PK 21), donde disfrutará de la arquitectura de sus edificios y de la ermita de Sant Isidre. Para entrar en este recinto hay que pedirlo con antelación, ya que es un espacio cerrado. Para volver reseguiremos el Segre aguas abajo, primero por su margen izquierdo y a partir del (PK 23) por el margen derecho. Avanzamos primero por caminos de tierra, luego por la LV-5122 y la C-74, y volveremos a recorrer caminos hasta Vernet (PK 36,6), donde cruzaremos el río para volver a Artesa de Segre. A diferencia del canal, el río no tiene banquillo (camino de servicio para su mantenimiento) y costará más mantener la ruta junto al agua, pero no nos alejamos mucho. En definitiva, esta vuelta nos ha permitido salir de Artesa de Segre para hacer las primeras degustaciones del canal principal, que transcurre entre vallitas y muestra las primeras esclusas de piedra, casetas de los canaleros y túneles para llegar a las casas de las compuertas y la presa que forma el nacimiento.
El canal de Urgell nace cerca de Ponts, donde una presa y la primera casa de compuertas desvían parte de las aguas del Segre

DEL DESFILADERO DEL MU AL TÚNEL DE MONTCLAR

Esta ruta tan larga como interesante sigue el río Segre y atraviesa el bello desfiladero del Mu antes de encontrar la primera acequia principal. También es muy bonito y calmo el tramo del canal principal, que tiene muchísimos curvas por un camino llano y fácil. Un último esfuerzo para subir la sierra de Montclar, sobre su emblemático túnel, precede la vuelta en Artesa de Segre. Se trata del recorrido más exigente, pero lo más variado de los cuatro reseñados en este reportaje. Habremos ido del paisaje prepirenaico a la llanura del Urgell con sus largas zigzag que parecen no terminar nunca. La buena forma física hará que podamos llevar un buen ritmo y nos quede un grato recuerdo de la variedad paisajística, las poblaciones recorridas y la pequeña hazaña deportiva que habremos realizado.
Longitud: 87 km
Desnivel: 490 m
Dificultad técnica: Baja, pero hay que valorar la longitud
Punto de salida y llegada: Fuente de la plaza del Progrés de Artesa de Segre
Empezamos en Artesa de Segre en dirección a Vernet. Una vez cruzamos el río (PK 1,4) lo seguiremos aguas abajo hasta Alòs de Balaguer (PK 11,4). Hay una fuente en un bonito merendero a la salida del pueblo y otra en el (PK 12,8). Continuamos junto al río por un camino sin posibilidades de pérdida. Vamos dejando el entorno urbanizado mientras nos acercamos al abrupto desfiladero del Mu. Para entrar cruzaremos unas pasarelas metálicas colgadas sobre el Segre (PK 15,2). En algún tramo de este desfiladero tendremos que empujar la bicicleta hacia arriba por el sendero para remontar 70 m de desnivel en 1,5 km. Llegaremos al barranco del Palomar (PK 17,6) y bajaremos con zigzags y mucho cuidado (mejor a pie) junto al río. Este se encuentra amansado por una pequeña toma bastante nueva que veremos un poco más adelante. Estamos en un puente colgante sobre el Segre (PK 18,1), un lugar muy visitado por los caminantes que no entenderán de donde hemos salido con la bicicleta por estos lugares. Actualmente la plataforma del puente está muy cerca del agua. Antiguamente, antes de la construcción de la presa, era mucho más alta excepto un día, el de la riada de 1982, en que las aguas casi la arrancaron de su enclave. Ahora, restaurada y bien segura, representa el inicio de una bonita excursión por el desfiladero (es fácil llegar en coche desde Camarasa). Una vez cruzado el río por el puente colgante saldremos del desfiladero por unas pasarelas metálicas clavadas en la pared. Continuamos un poco por asfalto y al llegar a la C-13 volvemos a cruzar el río (PK 20,6). Después arrastraremos la bici en dos cortas pendientes impracticables. Por LV-9047 alcanzamos Sant Llorenç de Montgai (PK 25,8), población de postal junto al pantano de Sant Llorenç. Seguiremos aguas abajo hasta cruzar el río por encima mismo de la toma de este embalse (PK 28). Nos despedimos del río para iniciar la ruta del canal auxiliar, que seguiremos un rato hasta encontrar la primera acequia principal del canal de Urgell (PK 34,3), en un paisaje seco y duro. En el tramo del canal auxiliar hasta encontrar la 1ª acequia vigilar el mapa o el GPS porque puede haber confusión de caminos. La 1ª acequia la remontamos unos trozos por un lado y otros por otro, sin problemas, hasta que llegamos al canal principal (PK 54,5). Enseguida podemos elegir entre coger el atajo de Pradell (PK 58) o llegar a Agramunt. Si hacemos el atajo nos ahorraremos unos 17 km, casi 1 h de recorrido, pero no veremos el acueducto del Pont de Ferro (PK 66,5), que fue construido para superar el río Sió. Continuamos por un camino sin desnivel, en un entorno cada vez más fresco, siguiendo el canal principal hasta la boca sur del túnel de Montclar (PK 78,8). No podemos pasar con la bicicleta por el túnel, pero lo podemos seguir por encima y subiremos al pueblo de Montclar. Esto representa un desnivel de 100 m. En el punto central podemos ver, a la izquierda, el monolito erigido para conmemorar la construcción del túnel y que servía de punto de referencia para hacer los pozos de excavación. De bajada cruzaremos la C-26 (PK 84,3) antes de reencontrar el canal. Por fin, ya con bastantes kilómetros cargados en las alforjas, llegamos a Artesa de Segre nuevamente.
Entre Alòs de Balaguer y Camarasa, el Segre queda encajado por el desfiladero del Mu
Puente colgante del estrecho del Mu

BANQUETAS AL NOTE DE LES GARRIGUES

Ruta sin mucho desnivel que nos hará disfrutar de la gran cantidad de árboles plantados en las banquetas, los caminos de servicio para el mantenimiento del canal. Precisamente en Juneda está el espacio de la Banqueta, defendida por la población de los intentos de la Comunitat de Regants, propietaria del canal, de talar algunos árboles y de cimentar las paredes del canal para mejoras de la instalación. Las banquetas eran un lugar de recreo cuando no había piscinas para sofocar el calor estival de la plana. El itinerario transcurre por el norte de Les Garrigues, junto al Pla d’Urgell, entre cultivos de olivos, almendros, frutales y pastos. Cuando vemos al otro lado del canal algún trozo de secano, la diferencia es tan notoria que nos cuesta imaginar que todo el terreno era igual antes de la construcción de esta gran infraestructura de riego.
Longitud: 45,7 km
Desnivel: 228 m
Dificultad técnica: Baja
Punto de salida y llegada: Gasolinera de Artesa de Segre
Salimos de Artesa de Lleida en dirección norte. Atravesaremos un paisaje típico de las tierras regadas por el canal de Urgell, un laberinto de campos de cereales, cultivos de pastos y árboles frutales. Pronto cruzamos el canal auxiliar (PK 3,8) y continuamos hasta encontrar la carretera N-240 (PK 4,5). Mucha atención en este punto porque llegamos a una carretera con mucho tráfico y además entraremos de repente sin casi darnos cuenta porque no hay visibilidad. Una vez pasada la carretera ya estamos en la 4ª acequia principal. Giramos a la derecha sin cruzar el canal y vamos paralelos a la carretera en una larga recta. Cuando finaliza este tramo, el canal es un camino precioso lleno de rincones y árboles de todo tipo a su lado. Tenemos que pasar al otro lado del canal al (PK 8,7) y poco después cruzar la carretera de Torregrossa. 3 km antes de Juneda dejamos la diversidad de árboles para quedar rodeados de plataneras. Son unos grandes ejemplares que en algunos tramos han dejado el camino del banquillo hecho un simple sendero. Estos plataneros se plantaron para hacer productivo el terreno propiedad del canal. Los que han quedado forman parte del paisaje del canal de Urgell. En muchos lugares la gente los ha hecho tan suyos que, cada vez que la Comunitat de Regants los quiere talar, se ha manifestado en contra, como ocurrió en Juneda. Llegamos a esta población (PK 14,4) y pasamos por el tramo semiurbano del canal que sigue rodeado de grandes plataneros. Al salir de Juneda dejamos estos árboles para volver a estar acompañados de chopos, fresnos y álamos blancos. Nos dirigimos hacia uno de los lugares más emblemáticos de nuestra ruta: los nueve saltos. Son unas pequeñas cascadas en que el agua del canal debe cambiar bruscamente de cota, unos 23 m en poco más de 300 m de longitud. Hacia el (PK 21,4) alcanza las compuertas que dan origen a la 4ª acequia principal por la que hemos venido. Hemos encontrado el canal principal justo después de cruzar la carretera L-200. Giramos a la derecha, lo seguimos aguas abajo y cruzamos la carretera. C-233. Pronto estaremos en las Borges Blanques, donde cruzaremos la vía del tren de Lleida a Tarragona por un paso subterráneo (PK 24,5). Cruzamos la antigua ctra. N-240, pasamos junto a una gasolinera y salimos de las Borges Blanques por un pasaje que forman unos densos plataneros. Haremos el resto de kilómetros acompañando el canal principal, que ahora hace de quinta acequia. No hay problema para volver a cruzar la N-240 para que se pasa por debajo, al igual que para atravesar las vías del AVE (PK 32,7). Justo después tendremos a la derecha la enorme Central Termosolar Borges, un gran avance tecnológico para generar energía a costa de transformar el paisaje. Sólo resta cruzar dos carreteras locales y aprovechar que vamos aguas abajo para coger velocidad junto a los diversos saltos que hace el canal. Al (PK 45) la abandonamos y entramos en Artesa de Lleida para finalizar nuestro recorrido.
La Banqueta de Juneda

RETORNO AL SEGRE

El canal de Urgell nace y muere en el Segre. Si la primera de las rutas descritas descubría el inicio del canal, esta visita el final: la desembocadura en el mismo río de donde fluyó. Bello y fácil itinerario con una variedad de paisajes que abarca zonas de árboles frutales, pastos, cereales y la vista de las zonas no regadas por el canal. Además, cruzaremos la ciudad de Lleida por el parque del Segre, sin semáforos ni cruces. Los ciclistas más atrevidos se pueden plantear unir este recorrido con la anterior. En este caso recomendamos salir de Lleida y dar una vuelta que sumará 74 km.
Longitud: 38 km
Desnivel: 250 m
Dificultat técnica: Baja
Punto de salida y llegada: Gasolinera de Artesa de Segre
Iniciamos la pedalada en Artesa de Lleida y al (PK 0,7) ya estamos en el canal principal. Giramos a la derecha, lo seguimos aguas abajo y el camino se vuelve un sendero rodeado de grandes árboles. A continuación tenemos que cruzar, por un puente peatonal, el canal auxiliar, que aquí desemboca en el canal principal (PK 2). Disfrutamos de algunas descargas en las banquetas que acompañan los saltos de agua. Pasaremos por debajo de grandes álamos blancos y volveremos a encontrar una densa plantación de plataneras. En algunos lugares el canal hace de frontera entre los dos mundos que representan las tierras de secano y de regadío. Al (PK 8,4) seguimos un tramo asfaltado sobre la autovía LL-12, continuamos por el lado del canal y cruzamos la L-700 hasta Montoliu de Lleida (PK 11,2). Aquí el canal pasa por debajo del canal de Serós que viene del río Segre y por debajo de la C-230a. Para volver a encontrarlo salimos de Montoliu por su carretera de acceso y cruzamos recto la rotonda de la C-230a. Seguimos el canal hasta su desembocadura en el Segre, en un lugar donde el río es ancho y da la sensación de que hay bosque en ambas bandas. Remontamos el Segre y al (PK 14,3) pasamos al otro lado. Este paso no es un puente, sino un camino cimentado sobre unos tubos por los que pasa el río. Si hay mucho caudal, el agua salta por encima del camino. Como alternativa en caso de crecidas podemos seguir un atajo, la acequia de las Torres. Una vez cruzado el Segre, pedaleamos por un camino arreglado para los peatones y deportistas que circula por la orilla del río desde Butsénit hasta la media de Lleida, con una valla que nos separa de los vehículos. Llegamos a una armónica pasarela por donde volvemos a cruzar el Segre. Si giramos a la derecha, encontraremos el merendero del Tòfol, con una fuente. La ruta, sin embargo, sigue hacia la izquierda y justo después, también a la izquierda, tomaremos un sendero que termina en un lugar en el que tendremos que bajar una espona. Ya somos en Lleida (PK 20). Cruzamos la ciudad sin salir del cauce del río por el parque del Segre, un gran parque urbano de más de 3 km de longitud. Es una zona dedicada al ocio en la canalización del río a su paso por la ciudad. Alcanzamos las compuertas, en el barrio de Pardinyes, que han originado el parque de la Mitjana (PK 22,7). Aquí ya salimos de la canalización y por asfalto nos dirigimos al polígono industrial El Segre, que lo atravesamos. Llegados a una rotonda de la C-13 de la que salimos por la derecha, continuamos por la C-13 y bajamos a la rotonda de cruce con la LL-11. De esta rotonda hay que salir por el punto opuesto al que entramos; pero no por una salida de vehículos, sino por un sendero (PK 25) que sube el talud y que nos hará empujar la bici unos 150 m. Una vez remontamos el escondido sendero volveremos a ser el canal, en concreto a su 4ª acequia principal. La tomamos, cruzamos un acceso al polígono Los Frailes y pasamos bajo la variante sur de Lleida (PK 27,6). Los próximos 5 km serán por dentro de una ZEPA (Zona de Especial Protección de Aves) en la finca Torreribera, hasta el (PK 32,4). En las ZEPA los agricultores gestionan el territorio bajo criterios de respeto por la naturaleza. En esta ZEPA se desarrollan proyectos de reintroducción de aves en peligro de extinción como la trenca (Lanius minor). Al (PK 33,8) dejamos definitivamente la compañía del canal al cruzar la N-240 y tomar dirección sur hasta Artesa de Lleida, donde acabamos esta ruta.
La canalización del río Segre a su paso por Lleida ha dado poco a un gran parque urbano de más de tres kilómetros de longitud

A PROPÓSITO DEL CANAL

La dinamización que está tomando la plana de Lleida con el canal de Urgell como centro de interés se deja entrever a través de iniciativas socioculturales y de ocio. Algunas están bien consolidadas como el estanque de Ivars, la fortaleza ibérica de los Vilars o el Espai d’Interpretació dels Canals d’Urgell y otros son más nuevas como la ruta cicloturística Pedales del Canal de Urgell, que vienen a completar una amplia oferta en la órbita de esta infraestructura. Además, hay que considerar la bibliografía y las webs que describen itinerarios por las comarcas regadas por el canal de Urgell.
ESPACIO CULTURAL DE
LOS CANALES DE URGELL
www.canalsurgell.cat
Situado en la Casa del Canal de Mollerussa, sede de la Comunitat General de Regants dels Canals d’Urgell. El hombre y el agua son el hilo conductor de este centro de interpretación de las tierras regadas por los canales de Urgell.
ESTANY D’IVARS
I VILASANA
www.estanyivarsvilasana.cat
Es el estanque más grande de Cataluña junto con el de Banyoles, de superficie muy similar (aproximadamente 1,1 km2). Se encuentra en la comarca del Pla d’Urgell y tiene un gran interés ecológico. Está preparado para realizar agradables paseos a pie y en bicicleta.
LA FORTALEZA DELS VILARS D’ARBECA
www.vilars.cat
Esta fortaleza ibérica data de los años 775-300 antes de Cristo y constituye un conjunt arqueológico excepcional. La visita nos transporta a lo que fue la vida en este lugar en medio de la llanura e el excepcional crecimiento que tuvo la fortificación.
PEDALES DEL CANAL DE URGELL
www.pedalsdelcanaldurgell.com
Pedales del Canal d’Urgell es una activitad cicloturística para descubrir la llanura de Lleida. El recorrido está pensado para hecerlo en 4 etapas, pero se puede adaptar al nivel de cada uno.
Plataneros en el canal principal de Urgell

FRANCESC CATALÀ

Filólogo y responsable de producción de la editorial de la Universidad de Lleida, perteneciente al Centre Excursionista de Lleida y dirige la revista de cariz sociocultural Arts. Su pasión por el montañismo y los viajes lo han llevado por Asia, América y Europa, con preferéncia por los Alpes. El esquí de fondo, bicicleta de montaña y alpinismo son las actividades a que se dedica cuando las letras le dan tregua.

DANI BERTRAND

Barcelona, 1969. Actualmente vive en Lleida. Ingeniero industrial y empresario de pequeña empresa. Es socio del Centre Excurionista de Lleida (CEL) y practica excursionismo, alpinismo y esquí de montaña. También hace BTT y participa en cualquier tipo de carreras populares. Ha publicado artículos en la revista Aresta, del CEL.
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